Queridos papá y mamá:
No sé cómo agradeceros todo lo que habéis hecho por mí durante toda mi vida.
Me habéis educado con valores cívicos para ser buena persona, me habéis dado lecciones sobre la vida y la dureza de algunas situaciones. Me habéis castigado y regañado para que aprenda de mis errores y así no volver a cometerlos.
Me habéis dado agua y comida, me habéis proporcionado un techo y una cama caliente en la que dormir.
Me habéis comprado ropa para abrigarme, y libros para aprender, soñar, divertirme.
Siempre habéis estado pendientes de mi bienestar, aunque eso no lo haya podido ver siempre.
A veces me habéis parecido demasiado exigentes y vuestras manías me han desconcertado en más de una ocasión. Pero en cambio, a mí siempre me habéis querido tal y como era, y a pesar de que no os gustan algunas de mis reacciones o manías, nunca habéis intentado cambiarme, y os lo agradezco, porque con vuestra opinión me habéis ayudado a comprender lo que tenía que cambiar.
Me habéis enseñado a maniobrarme cada vez más en el ámbito adulto, con cierto miedo a lo que pueda pasarme cuando abandone el hogar de toda mi vida. Pero no debéis preocuparos. De vosotros he aprendido lecciones muy valiosas y sé que aún puedo aprender más, como vosotros también podéis hacerlo de mí.
Cuando discutíais, conseguíais sacarme a mí también de mis casillas, y me sentía desdichada por tener una familia tan gruñona, pero sois humanos, y todos los humanos cometemos errores. Así que debo agradeceros que me mostrárais un ejemplo de lo que no ser en un futuro.
Me habéis enseñado a valorar la virtud de la paciencia, la moderación, el respeto y la solidaridad.
Habéis decido a mis caprichos.
Me habéis apoyado en los momentos difíciles.
Habéis hecho todo lo posible por verme sonreír, y cuando lloraba, aprendisteis que lo mejor era dejar desahogar mis penas y venir a preguntarme después.
Y po eso, por todos los valores que he desarrollado viviendo con vosotros, os doy las gracias.
Prometo intentar hacer uso de ellos para ser mejor persona, pero no estaría de más que vosotros también me imitárais a mí un poco. La cadena dice que todos podemos aprender de todos, ¿no es así?
Os quiero.
Carta a los padres
Sueños...
Un inicio de curso de lo más nuevo
Hola!! Hoy me siento eufórica, con ganas de triunfar, de salir.... Debería sentirme vaga porque ayer fue mi día de presentación y descubrí que ya nada iba a ser como antes, pero el caso es que ahora no puedo sentirme así. Lau, que sepas que te hecho caso, me he animado, he dejado a un lado la inseguridad y me he presentado al concurso!!!! Siento que ya me he tirado un peso de encima y es genial! De repente me siento nerviosa y es una sensación placentera.
Buff, me alegra saber que celebraré mi cumple habiéndome presentado a mi primer concurso literario tras mucho, mucho tiempo. Y no sólo eso, sino que habiendo dado este paso, he recuperado mis ganas de escribir. Menos mal :)
Y retomando el tema del inicio de curso, ayer tuve la presentación. Nos reunieron a todos en el salón de actos, nos dieron la bienvenida, leyeron la lista de los cursos... Bueno, lo típico. Hay ciertas cosas que voy a echar de menos de 1º de Bachiller. Una de ellas es a mi tutor, Luis. Jo, era el mejor, me gustaba su dinámica, sus clases tan originales de Historia... Ais, me va a costar acostumbrarme a otra forma de dar clase tan distinta a la suya (o no).
Y por otra parte, nos han advertido de que este curso "es el más duro de toda la carrera estudiantil". ´Bueno, con la Selectividad y la cantidad de exámenes me lo puedo imaginar, pero vale la pena luchar. además, algo de tiempo para descansar tendré, ¿no? No todo será estudiar, estudiar, y estudiar, eso no sería saludable.
Otro cambio es que ya no nos van a sentar por orden de lista. si lo hubiera sabido antes, quizá hubiera escogido un sitio mejor, :3. No sé cómo lo hago, pero siempre acabo en la cuarta fila y en una esquina, cuando a mí lo que me gustaría es estar centrada. Quizá le proponga a alguien cambiar el sitio.
Y me resultará extraño no tener ya en clase a tres chicas que llevan conmigo desde Infantil. Sé que las echaré en falta, pero que no estemos en la misma clase no significa que no estemos en el mismo colegio. Además, su clase está casi cerca. ¡¡Pero sí que añoraré a M!! ¿¿Por qué, por qué, por qué?? Jo, me gustaría que no hubieras repetido, de haber sabido que tenías problemas, me habría ofrecido para ayudarte! Pero ya no hay forma de volver atrás.
Y es curioso, pero también añoraré la Educación Física, al menos las primeras semanas. Antes no me parecía tan gran cosa (nunca he sido buena en deportes), pero ahora que pienso en los buenos ratos en aquella clase, en la que aprendí a jugar a volley, hockey, rugby, baloncesto, beísbol, y aprendí a manejar las cariocas... Además, era la única clase donde podíamos descargar la adrenalina o relajarnos de tanta teoría.
Este curso se hará pesado más que nada por que ahora todo es teoría únicamente. Sólo espero que nos la enseñen bien y que pueda sobre llevarlo, aunque seguro que podré.
Y esto es todo lo que tengo que contar hoy, aunque no sea mucho.
"La Escritora" se despide con una sonrisa en los labios.
Desmotivación, desconfianza, desorientación.
¿Qué es un amigo de verdad?
¿Qué es un amigo?
Alguien con quien te llevas bien desde el primer momento. Alguien que nunca se olvida de ti. Alguien que te apoya para lograr tus metas, que no permite que se metan contigo, que te protege, que te hace reír cuando estás triste o te ofrece su hombro para llorar.
Un amigo es alguien que te escucha en silencio y juzga con razón.
Un amigo es alguien con quien puedes compartir tus secretos y él los suyos.
Alguien que te da confianza.
Alguien que te quiere.
Alguien que aún sabiendo tus defectos, los ignore.
Que sepa reírse contigo.
Que comparta momentos de ilusión.
Que sea sincero desde el primer momento.
Que te lleve por el buen camino.
Que no muestre falsedad.
Que aún en momentos difíciles en vuestra amistad, sepa superarlos.
Que no te presione.
Que esté lleno de vida para compartir.
¿Cumples tú estas características?
Pues felicidades, porque eres un amigo de verdad, después de todo, lo que alguien busca en un amigo es un alma caritativa que le comprenda.
Vivir otras experiencias.
El verano está para aprovecharlo. Es ese tiempo de tres meses en el que uno puede permitirse algo más de tiempo para dejar de preocuparse por la vida y tomarse unas vacaciones merecidas. Por eso, hacer cosas nuevas cada año alimentan tu espíritu.
He estado ocupada estos días, tratando de hacer cosas que me sacaran de la rutina. El domingo pasado fui a San Sebastián con mi madre, mi hermana y una amiga en su coche. No hacía mucho sol, y el agua de la playa estaba muy fría como bañarse, pero disfruté como nunca dando esos paseos de reconocimiento. Hacía mucho que no me paseaba por La Concha, fue una sensación placentera. Pasamos ahí todo el día, fuimos al monte Igeldo, en donde nos montamos en la pequeña montaña suiza y nos tomamos un par de helados y por supuesto, sacamos muchas fotos. Luego dimos un paseo por el puerto, fuimos al parque de al lado, y casi acabamos en el aquarium, pero torcimos hacia los barrios. Estar en San Sebastián rememoró todas las veces que yo había ido con mi clase en las excursiones. De San Sebastián conozco muchas cosas y aun así, es como si cada vez que volviera tuviera la necesidad de encontrar algo nuevo. Ya fui al museo de ciencias y a la pista de patinaje una vez. Incluso paseé por el centro. Pero esta vez lo disfruté de otra forma, porque había pasado cierto tiempo desde la última vez y tenía compañía diferente.
Fue genial, y me habría quedado más tiempo, toda la semana incluso. Vimos un espectáculo callejero de breakdance, vimos el mercadillo (con unas piedras muy preciosas)... Es una experiencia que me gustaría repetir.
El martes, por otra parte, estuve en el chalet de una chica que cumplía años. Conocí a nueva gente, me lo pasé pipa en la piscina, hice de DJ, de camareram devoré una pizza de piña riquísima...
También he montado en bici, cosa que no hacía desde mucho tiempo, aunque tuve que inflarle las ruedas antes, XD.
La otra cosa que más me interesa hacer es visitar las cuevas de Zugarramurdi. Siempre oigo que están muy bien, que son muy interesantes, que hay cosas que tienen su encanto, y me gustaría verlo con mis propios ojos. Lo malo es que sólo podríamos ir los dominos, porque mi padre ya está trabajando de nuevo. Además, el tiempo que hace no invita mucho a salir últimamente, pero tampoco se trata de permanecer encerrada en casa.
Oh, y última cosa: me he cortado el pelo. Sí, el look era otra cosa pendiente por innovar. Incluso me atreví a ondularlo muchísimo más y el resultado me dejó encantada ^^. Volveré a llevar ese peinado más a menudo, no tiene precio.
Bueno, esto es todo lo que me puedo permitir por hoy. A decir verdad, he estado muy vaga últimamente como para escribir aquí, pero nunca es tarde para dar noticias.
Hoy aprovecharé e iré al cine y comeré fuera con mi familia, así que ya va siendo hora de cerrar.
Hasta otra. Espero que mi fuerza de voluntad se reanime tras entrada, aunque siempre digo lo mismo, XD.
PD: Al final me perdí las Perseidas. Estaba muy cansada, hacía mucho frío y no pensé que sería tan tarde. Intenté verlas desde el balcón de mi casa pero no sirvió de nada. Otra vez será.
Muchos abrazos de "La Ecritora"
Y tras un viaje de aventuras...llega la rutina.
Aquí estoy de nuevo, tras dos semanas de vacaciones en Peñíscola, el "sueño familiar" de todos los años. Me gustaría poder decir que he aprovechado a hacer cosas nuevas en un sitio al que voy todos los años, y de hecho puedo decirlo porque he cumplido esa parte, pero también me pareció que no aproveché gran cosa, para mi desgracia.
Aun así no puedo quejarme.
El primer día nos subimos al coche con muchas ganas de pasarlo bien. Mis prioridades eran innovar en nuestros planes y coger color. El viaje se nos hizo un poco largo más de la cuenta, pero finalmente llegamos a nuestro destino. Entretanto, yo no dejaba de pensar en cómo se lo estarían pasando los demás. Sabía que muchos amigos y amigas tenían destinos muy interesantes y ya me habría gustado acompañar a más de uno, pero no pudo ser.
Bueno, el primer día comí una paella en un bar que estaba de muerte. Esa es una de las cosas que más me gusta cuando voy allí, la comida. Da igual donde coma, puede encantarme, gustarme sin más o o no terminar de convencerme, pero siempre acabo el plato.
Lo que viene después no es tan interesante: fuimos al apartamento alquilado, deshice las maletas, fui a dar un paseo de relajación (antes los llamaba "paseos de exploración", pero allí no había nada nuevo que contemplar).
Lo malo es que incluso en vacaciones uno no podía deshacerse de la rutina. Todas las mañanas, salvo en un par de ocasiones que hizo mal tiempo, bajábamos a la playa y ahí aprovechaba para dar mis largos paseos matutinos en la orilla (qué paz me daba eso), para jugar con mi hermana a las palas o al voley playa y para darme un buen chapuzón. Oh, el primer día fui con mi hermana a bañarme en el mar por la tarde y el agua estaba buenísima. Los días siguientes se enfrió un poquito, pero seguía estando bien, y si empezaba a tiritar me salía.
Una de las novedades de este año fue que unos amigos de mi madre también se venían y se quedaban lo mismo que nosotros, así que hicimos varios planes juntos, salimos por ahí. La hija de la pareja, que tiene la edad de mi hermana, nos invitó algunos días a su piscina, que tenía unos toboganes inmensos y era más grande que la nuestra. Bueno, se nadaba mejor. Lo malo era que a veces echaba de menos poder estar en sitios así con gente de mi edad. Pero me lo pasé muy bien, aunque uno de los toboganes me dejó marcada en las caderas injustamente, y en otro pegué un bote tan grande que parecía que iba a salir volando, lo cual me habría gustado si después no me hubiera dolido el culo ni me hubiera tragado agua... :3. Vamos, súper divertido, en serio.
También aprovechamos para ir al mercadillo, en el que me compré un par de colgantes y un mural con la ciudad de Londres que he colgado en el centro de la pared de mi cuarto ^^.
Pero sin duda lo que más me gustó fue ese día en el que los amigos de mi madre nos invitaron a ir a una cala que era espléndida. Podías alejarte unos trescientos metros de la orilla y el agua aún te llegaba a la cintura, y encima la puesto de sol se veía increible y la luz iluminaba las casas del pueblo de una forma mágica... Y como estábamos al lado de una feria y detrás del castillo, las vistas eran alucinantes.
A la feria fuimos con mis padres y aunque sólo nos montamos en una atracción, fue genial sentir la brisa del mar golpeándote en la cara.
El castillo fue lo último que visitamos. En vez de ir a las mazmorras y a la armería, donde también están las rapaces (eso ya lo habíamos visitado otros años), dimos vueltas por el casco viejo hasta el anochecer y puede que nos perdiéramos un poco, pero era fácil hallar la salida entre tanto caserón. Y las vistas, como siempre, fascinantes.
No mentiré, algunos días también nos quedamos haciendo el vago en el apartamento, pero bueno, mi hermana y yo siempre hacíamos planes como ver una peli en plan cine o jugar a las palas en nuestro cuarto, escuchar música, escribir...
Lo que más eché de menos fue a las mascotas. Además, en Peñíscola es fácil encontrar murciélagos de noche, ranas, papagayos, gatos callejeros y caballos, lo que me hacía pensar en ellos. Quizá me hubiera quedado un día más ahí, sí, un día habría estado bien. Este viaje se me pasó súper rápido, pero bueno. El siguiente destino: Río de Janeiro, Brasil. ¿Quién me acompaña? ;)
Se despide "La Escritora", que se va a comer. Tengo una peli que ver a las 17:30h.


