Autoentrevista. Parte 2

Ups, me pasé de día, lo siento. Falta de tiempo.
Cuelgo el final de mi autoentrevista.

8). ¿Qé crees que le falta a esta entrevista?
N: Hum... La verdad, no lo sé, no estoy segura. Intento encontrarle algún error porque sé que lo tiene, pero no doy con él. En este sentido no soy muy sutil que digamos :3. Tal vez el fallo esté más en las respuestas; no me terminan de convencer (ya estoy otra vez con esa exigencia, XD). Creo que una de las características que faltan en mi "definición" es la de paranoica.

9). ¿Qué es lo que más ansías en este mundo?
N: Hay muchas cosas que deseo, porque también soy caprichosa, pero ante todo me gustaría poder llegar a tener una relación más estrecha con mis amigas, ser una gran escritor (publicar como mínimo una trilogía) y viajar por el mundo y encontrar a alguien a quien amar y que me ame. El de viajar por el mundo es un deseo nuevo; ya estoy harta de perderme las maravillas de otros paises. También me gustaría mejorar mi forma de ser y no aumentar mis errores y defectos.

10) ¿Crees conocerte de verdad?
N: ¿Te digo algo si te respondo que no tengo ni idea? Jeje. Es cierto que por mucho que diga cosas de mí, sólo tengo mi versión, que a veces puede no resultar ser cierta del todo. La cuestión es: ¿me conocen los demás tanto como yo a ellos y viceversa? Ya sé que no, que siempre habrá agujeros, lagunas, brechas.

11) ¿Por qué te identificas con la forma de tu daimonion (zorro rojo)?
N: Soy una chica de vida sencilla y en mi mundo todo es pequeño para mí, pero es así como estoy más a gusto. No me gustan nada las multitudes ni los grupos grandes, prefiero unos cuatro o cinco amigos íntimos, a los que procuro ser fiel. Soy solitaria, no estoy atada a nada ni nadie, salvo mi hogar de nacimiento. Vamos, que por muchos viajes que me pegue, no puedo estar sin pasarme por casa cada cierto tiempo. Creo que me costaría despegarme de ella.
Otro rasgo típico de los zorros con el que me identifico (dada la cantidad de pruebas) es que soy muy sigilosa. A veces no se nota mi presencia, seguro que de lo callada que estoy, y puedo ir y venir sin que nadie se de cuenta. Eso ha generado gran cantidad de sustos entre los míos, jaja.
Soy muy casera, apenas salgo. Y, como me harto de decir, soy súper reservada, no me abro así como así a los demás, prefiero que lo vayan descubriendo ellos. Soy muy observadora, pero aunque percibo ciertos detalles, casi nunca los digo, o bien porque no soy la única que se ha fijado en ello y se me adelantan, o bien porque no quiero y prefiero distraerme. No me gusta ser el centro de atención, aunque me encanta recibir elogios. Y cuando aparece algún problema, dependiendo del tipo que sea, o me retiro rápidamente o me acobardo, pero mi carácter luchador me hace enfrentarme a ese problema...si tiene que ver con mis notas, XD. No soy nada agresiva, soy más de las que se ponen a llorar y se marchan corriendo. Claro que de pequeña se me escaparon algunos empujones. Sólo me pongo verdaderamente furiosa cuando alguien ataca la verdad, como cuando dicen "Tú no puedes haber visto nada", y yo respondo "¡Sí, sí que lo visto!" (qué ejemplo más malo...). ¿Aprovechada? A veces... no te voy a mentir.
También me sorprenden los cambios bruscos, aunque pasado poco tiempo, soy capaz de acostumbrarme a la mayóría, salvo la mudanza, tal y como he dicho antes. Y es cierto que soy exigente y que quiero tener muuuchas cosas, pero en lo material, en el fonfo me conformo con muy poco. Tengo mucha paciencia para aguantar las bromas pesadas de mis amigas o mi hermana en público, aunque me duelan, tengo paciencia para intentar relajarme, respirar hondo y seguir buscando lo que se me ha perdido, y tengo paciencia para esperar a alguien hasta media hora, no más. También soy sensible a la crueldad y los comentarios hirientes.
¿Suficiente? Incluso se puede completar con las respuestas a las otras preguntas, XD.

12.) ¿En qué crees, si no es en Dios?
N: Yo sí que creo en Dios, al menos en parte. Creo en que no estamos solos en el universo y creo en que hay una fuerza poderosa trascendental que siempre nos hace sentir más seguros. Creo en ciertos milagros de la naturaleza. Incluso puede que crea en la magia, pero no la de los tarots y esas cosas de brujería. Es cierto que llaman mi atención, pero percibo a veces cierto engaño y no me gusta que la gente juegue con esas cosas.
¿Infierno, cielo? No sé si existe lo primero, pero espero que sí lo segundo. Humm...qué más... Bueno, también creo en la reencarnación, más que en los fantasmas. A veces me da la sensación de que soy otra persona, sobre todo cuando me comporto de forma rara. Quizá sea de mi anterior personalidad, xd. Oh, y creo en los deja vù, jeje. En mí se dan con mucha frecuencia, lo que me hace preguntarme ¿de verdad existen los viajes en el tiempo? Aunque no me excedo demasiado, es decir, creo que algunas son tan posibles como imposibles, mi mente tira siempre hacia creencias totalmente opuestas, porque soy un intermedio entre razonamiento y mente abierta.

13.) ¿Te ha ayudado esta entrevista?
N: Bueno... No para desahogarme, eso seguro. Lo cierto es que me ha ayudado a tener ciertas ideas más claras y a dejar claro qué es lo que sé de mí misma. Supongo que a los que la hayan leído les habrá ayudado a entenderme mejor, o eso espero. Sinceramente, creo que la he hecho para demostrarme algo a mí misma, aunque todavía no sé el qué (me gusta superarme de vez en cuando) y creo que he progresado mucho.

14). ¿Crees que si te encontraras con una persona con la que has compartido esto, cambiaría algo en tu forma de relacionarte con ella?
N: Buff, sería un palo, creo. En principio sentiría vergüenza, y después me acusaría por sentir algo así. Me sentiría algo expuesta, porque esa persona sabría cosas de mí que no sabría nadie más, pero a la vez creería estar con alguien que me conociera de verdad. Lo malo sería encontrar un tema de conversación, porque ¿de qué le hablas a alguien si ya se lo has dicho todo? Bueno, al menos en este sentido, soy consciente de que existen trillones de temas de conversación.
También pienso que a la otra persona le sería un palo encontrarse conmigo si le he contado tantas cosas íntimas malas. Pero confío en que eso le sirviera para aprender a respetarme y saber estar conmigo. Si esa persona es una muy buena amiga, por una vez, creo que me desviviría para hacerla sentir bien y que ambas lo pasáramos bien juntas. Ante todo esperaría que esto me uniera más ella, y no me separara.

Autoentrevista. Parte 1

Desde mi regreso de Madrid llevo todas las tardes ocupada haciendo algo, XD; que si voy de paseo, que si voy a la procesión de Semana Santa, que si esta tarde voy al cine.... En fin, estoy diciendo cosas que no caben en esta entrada.
Hoy quiero probar un intento de autoconocimiento y desahogo. Siempre he pensado "¿me conozco de verdad?" y bueno, para....darme a conocer a mí misma y a los demás, decidí probar un experimento de psicología, que no sé si es recomendable, pero me lo he inventado. Bien, la autoentrevista consiste en hacerte a ti mism@ preguntas que te gustaría responder, y de la manera más sincera que puedas. Es como una autoexploración que puede servirte a ti y a los demás para, si eres como yo, que te conozcan mejor. Si queréis podéis probarla, y podéis añadir vuestras propias preguntas o tomar las mías, lo que queráis. Es un acto libre. Esta entrevista la hice el jueves por la mañana. Es muyyy larga, de modo que la he dividido en partes, que publicaré entre hoy y mañana.

1). Hola, Naiara. ¿Cómo te encuentras en este momento?
N: Lo cierto es que un poco dolorida, aún tengo agujetas del viaje. Pero estoy bien, es como si todo hubiera ocurrido de golpe.

2). ¿Cómo te definirías?
N: Buah, lo malo de esta pregunta es que nunca la contesto entera, porque siempre hay cosas que me dejo, ya que siempre voy a lo básico. Considero que nadie podría nunca responder sinceramente a esta cuestión, es decir, con absoluta sinceridad. De mí te diré que soy una chica de vida sencilla, algo vaga en lo relativo a tareas domésticas (por no decir mucho). Soy muy exigente conmigo misma y con los demás, aunque contradictoriamente, creo que me puedo conformar con placeres materiales pequeños, pero también soy envidiosa, como todo ser humano, ¿no? Soy una chica muy callada y tímida, diría que cobarde porque a veces no me atrevo a plantarle cara a alguien, y también nerviosa, oh, sí, muy nerviosa. Y desconfiada (creo que es por eso por lo que las relaciones se me dan fatal). Lo cierto es que tiendo a ofrecer una versión muy pesimista de mí, aunque como virtudes, te diré que soy una persona luchadora cuando tengo que serlo, y cuando siento ganas de rendirme, me concentro en mi objetivo y voy a por él (eso contrasta bastante con la vagancia de antes, ¿eh?). También trato de mantener la mente abierta, no me gusta pensar en una sola probabilidad, aunque eso a veces es inevitable. Por otra parte, cuando no estoy montando dramas sobre mi vida, soy muy alegre y sonrío intentando que la gente se acerque y confíe en mí. Soy distraida, en general; casi siempre estoy en las nubes, XD, pero si alguien tiene un problema, no dudaré en escucharle y apoyarle, porque soy fiel a los míos y por eso me cuesta traicionarles. Ante todo, soy una observadora, maravillada con la naturaleza.

3). ¿Cómo es tu relación con el mundo?
N: La verdad es que es muy pasiva, no soy muy sociable. Siempre he pensado que una sonrisa y una actitud amable bastarían, pero nada de nada. Soy una persona solitaria y creo que a los demás les aburro con esta forma mía tan tímida de ser. En mi grupo somos cinco amigas, y cuando se trata de hacer algo de dos en dos, casi siempre soy yo la que se queda sola, porque las cuatro han logrado formar una piña, pero a mí me cuesta entrar en ella. Y considero que nadie podrá nunca conocerme tal y como soy, porque siempre tengo una actitud distinta para cada uno, es decir, con algunos puedo tener más cosas en comñun y por eso hablamos de ello, pero con otros la relación es más superficial, osea, hay más compañerismo que amistad (y en ocasiones, ninguna de las dos cosas). Además, con los chicos no me llevo muy bien, me entra mucho apuro cuando me quedo sola con alguno, porque si apenas entablo conversación con chicas, ¿cómo voy a hacerlo con chicos? Creo que sólo me entiendo con dos, y ni siquiera viven aquí. Es un horror. A veces me gustaría ser otra persona por eso, porque no he visto a nadie que tenga el mismo problema que yo y tal vez debido a eso, muchos no llegan a entenderme.

4). ¿Qué es lo que más odias de ti?
N: ¿Hace falta decirlo a estas alturas? Lo que menos me gusta de mí quizá sea que me tomo las cosas demasiado en serio. Si alguien me hace broma pesada, ya me lo tomo como un ataque hacia mi persona. Tengo una autoestima muy justa (aunque a veces no se note) y es el orgullo lo que me hace sobrevivir, pero ¿cómo voy a mantenrlo si me pisotean cada dos por tres? No sé qué es lo que me pasa, pero recibo siempre más críticas que cumplidos y eso lo empeora todo. He llegado a odiarme de veras y cada vez que estoy deprimida temo envolverme en una depresión de esas que duran años. Hay veces en las que me cuesta disfrutar de la vida, porque siempre me llevo decepciones. Me da la sensación de que pongo a la humanidad en un pedestal, pensando que alguna vez encontraré a alguien que sea tal y como quiero sea, que no tenga los típicos defectos, pero es imposible para mí encontrar a alguien así, porque cada vez que conozco a una persona nueva y digo "Vaya, esta persona es genial", luego me encuentro que es como los demás y hace y dice cosas que nunca hubiera sospechado. Me hago muchas ilusiones, ¿verdad?
Soy una persona muy falsa y cobarde, porque no me atrevo a dar la cara, siempre me escondo. Y aunque intento dar lo mejor de mí, siempre acabo cometiendo errores, a veces de forma inconsciente, como comentarios hirientes. La conciencia me remuerde por dentro cuando me pasa. Si fuera menos tímida y más activa, creo que sería mejor persona, porque callarme lo que pienso al final se vuelve contra mí.

5). ¿Y qué es lo que más odias de los demás? ¿Y lo que más te gusta?
N: ¿Lo que más odio? Bueno, depende de la persona individual. Pero generalmente odio que me subestimen. Para los de mi alrededor todavía soy una niña pequeña, torpe y despistada, también paranoica. Creen que siempre necesito ayuda, que no puedo valerme por mí misma. Odio que me vean como el eslabón débil de la cadena porque eso no me ayuda nada. Y odio que digan "Pobre, Nai, ve a hacerle compañía". Si la gente me permitiera explicarme en vez de sacar conclusiones precipitadas, me verían mejor. Los prejuicios son malos.
En cambio, adoro que se tomen molestias por hacerme sentir bien. Cualquier pequeño detalle, una sonrisa, un cumplido, un abrazo... es bien recibido, mientras no se pasen demasiado, Xd. si la gente me da libertad, puedo demostrarles que estoy ansiosa por madurar y que cada vez soy más fuerte. Si quiero, puedo ser divertida con ellos y si rien mis gracias, yo también reiré con ellos. Lo que más me gusta es que se esfuercen por darme oportunidades, y que sean capaces de verme más virtudes que defectos.

6). Todos los famosos han pasado por esta pregunta, ahora te toca a ti: ¿Cómo es tu chico ideal?
N: Veamos... Prefiero que haya en él un equilibrio entre belleza y forma de ser, ya que para mí las dos cosas son importantes. Sería capaz de enamorarme de un chico que antes que nda, sea mi amigo; sepa reírse conmigo, me comprenda o que no me critique cuando no lo haga. No busco un juerguista, pero tampoco a alguien que sea como yo. Prefiero mil veces que nos complementemos el uno al otro de forma armoniosa. Lo que le falte a él, lo tenga yo y viceversa. En cuanto al físico, me da lo mismo, mientras sea guapo o tenga algo que me haga verlo así. Siempre me fijo en los ojos primero y después en la cara. Aunque adoro los ojos azules, lo importante en la mirada es que haya algo puro, no sé. Ah, y que no tenga malos vivios, como fumar, drogarse...etc. Desgraciadamente, quedan muy pocos así :(.

7). ¿Por qué te gusta escribir? ¿En qué te inspiras?
N: Esta es mi pregunta favorita ^^. Adoro escribir porque puedo expresar lo que no digo con palabras. Todas mis historias reflejan sentimientos o pensamientos que se han cruzado alguna vez en mi mente. Me gusta ponerme en la piel de mis personajes, me gusta vivir sus aventuras y conflictos porque aprendo de ellos y me ayudan a entrenar mi empatía, que cada vez crece más. Escribir me libera, aunque después siento algo de miedo por lo que vaya a decir la gente cuando lo lea. Durante estos últimos años, me he dado cuenta de que las mejores historias salen del corazón, no importa la capacidad creativa del autor (aunque ésta también ayuda). Y escribo fantasía sobre todo por los mundos en los que estoy para alejarme del real, digamos algo así como mi "luna de Valencia", XD.
Y en cuanto a mis fuentes de inspiración, podría decirse que vienen de mi propia vida y de las novelas de otros autores que han influido en mí. Claro que si hiciera una biografía de mí misma, saldría un drama muy exagerado, xd. No, creo que en lo que me inspiro más es en todo lo que me gusta, da igual el origen.

¡De vuelta de un sueño!


¡Hola a todos! ¿Me echábais de menos? Tenía un montón de ganas de contaros mi experiencia de la capital de mi país. Alucinante, fue como estar en un sueño al principio. Me encanta Madrid, es una ciudad estupenda, y enorme también, XD. Disfruté mucho viendo los parques, los monumentos, la puerta del sol... Pero empezaré desde el principio, porque me apetece contar hasta el más mínimo detalle, XD.
Veamos, todo empezó el lunes. Salimos de mi ciudad cerca de las 8:30 de la mañana, como estaba previsto. El viajecito fue, ¿movido? Sin más, ya me veis a mí sola en mi asiento escuchando música y admirando el paisaje mientras mis compañeros iban de fila en fila, hablaban, chillaban, reían... Vimos dos películas para que el viaje no se nos hiciera demasiado largo. Tras unas cinco horas, llegamos a Fuenlabrada, donde estaba nuestro hotel. Cogimos las maletas y nos instalamos en la habitación, que por cierto, era muy agradable y me gustó mucho. Después de eso, comimos y nos trasladaron a Madrid para visitar el museo Reina Sofía. Mientras estaba en el autobús, tuve tiempo de admirar muchas cosas. La ciudad es preciosa y vi una fiente de Neptuno que me encantó.
El museo estuvo bien, era muy grande. Saqué fotos, pero no muchas, porque no dejaban usar flash y sin él, las fotos brillaban demasiado. De hecho, ese ha sido mi mayor problema durante el viaje. No sé qué le pasa a mi cámara, tendré que echarle otra vez un vistazo...e igual tendré que remodelar las fotos en un programa para que se vean :(. En fn, después de visitar el museo, nos llevaron a la Gran Vía para ir al musical de los 40. Estuvo súper bien, me encantó!!!!! Los actores eran geniales y cantaban de miedo, y la historia (o más bien, historias) me pareció muy bonita. Era en plan cantar canciones de éxito que suenan con frecuencia en la radio. Me gustó mucho. ^^. Terminamos la noche cenando en el Mc Donals más cercano, en donde también cenó una bailarina del musical que según me dijeron, era una del programa Fama, a bailar, y regresamos al hotel. Me sentí muy cómoda durmiendo en la cama, era genial. Y mi compañera de habitación y yo nos echamos unas risas antes de dormir, jeje.
Al día siguiente, nos despertamos con el ruido del primer tren de la mañana pasando (lastimamente, nuestra habitación daba a las vías, XD), nos vestimos y fuimos a desayunar gustosamente. Ese día teníamos que visitar el Escorial. Aunque hacía sol, hacía mucho frío, mucho viento, e incluso llovió un poco (mi paraguas se fue a la mierda, XD). Primero dimos un paseo por el pueblo y después nos reunimos para ir al monasterio. La visita fue guiada, y aunque me aburrí con las explicaciones, me pareció interesante visitar ese lugar. Y como había textos en Latín, me entretuve tratando de traducirlos, XD. Los jardines, preciosos, ojalá hubiéramos podido pasear por ahí. Por cierto, allí la seguridad es tremenda. Pasamos como por tres controles; me sentí como si estuviera en un aeropuerto :3. Y después comimos en un restaurante de la estación de autobuses. Creo que ha sido la peor comida que he probado; todo eran sandwiches y bocatas y encima no había ninguno que me gustase, así que tuve que coger uno de ternera y salsa de mostaza que estaba asqueroso. Bueno, al menos comí, ¿no?
Y por la tarde...nos soltaron por el centro de Madrid!!!! Fue la mejor tarde de mi viaje, paseé por toda la Gran Vía, vi el palacio real (donde nos topamos con varios polis a caballo y donde empezó todo) y la puerta del sol (en donde dan las campanadas). Me hizo mucha ilusión!! Y también me pasé por las tiendas, porque quería llevarme algún recuerdo y de paso comprarle algo a mi madre y a mi hermana. Yo en principio no me llevé nada hasta más tarde. El centro es enorme y había demasiados sitios que visitar y tan poco tiempo... (sólo teníamos hasta las 8:00). Pero igualmente me encantó. Saqué fotos de lo más interesante y divertido que vi. Me familiaricé enseguida con la ciudad, porque a cada sitio que iba siempre me parecía conocerlo de antes. Era como estar en casa; había zonas que me recordaban mucho a Pamplona y a sus distintos barrios. Parecía que no era nada difícil perderse por ahí, hasta que una amiga mía se empeñó en ir por unas zonas más alejadas del centro y acabamos en barrios desconocidos. Nos costó lo suyo salir de ahí, pero lo logramos, :3. Oh, otra cosa guay, vi famosos!! Pero ni me saqué fotos con ellos ni les pedí autográfos, porque, como se suele decir, estaban tan cerca como lejos. A la única que saqué una foto fue a Selena Gomez, a quien nos encontramos por casualidad firmando discos y pósters cuando pasamos por el Corte Inglés. A mí me encanta su serie, Los magos de Waverly Place, y algunas de sus canciones, así que me encantó verla en carne y hueso, aunque también me dio pena porque la pobre firmaba y daba besos sin parar, uff.
Otras compañeras dijeron que se habían encontrado con Fidel, el de Aída (no sé si conocéis esa serie).Luego también vimos a otra de Fama (casi todos se amontonaron en la puerta de la cafetería en la que estaba) y a Pablo Puyol, que iba caminando a paso ligero y con un dar más pijo... (es que no me gusta nada). Y sí, vale, me emocioné un poco al ver a Selena Gomez, a quien vi de lejos por la inmensa cola que había, pero es que la reacción de los demás con los otros famosos fue sobrada. A ver, que son personas normales y corrientes!!! Yo no soy de las que salen detrás de todos, me contento con verlos en "su entorno" (claro que si es uno que me gusta muchísimo, por supuesto que trato de acercarme a él como sea).
Lo que más me encantó de aquel paseo fue la puerta del sol. Fue como revivir las campanadas que siempre veo en la televisión. La plaza es grande, pero cuando se llena de gente, lo es todavía más. Me hice una foto con un alien que había por ahí (sí, habéis leído bien, un alien). Para completar el paseo, caminamos sin descanso y a paso ligero porque se estaba agotando el tiempo, hacia la Cibeles, donde sólo hicimos fotos de la fuente. Cuando fuimos a donde habíamos quedado todos en reunirnos, sentí que no había visto casi nada, que aún me quedaban muchas cosas. Me habría gustado montar en metro (nunca lo he hecho) y haber visitado más tiendas, más calles... Además, estaba muerta de cansancio y me dolían los pies y los hombros hasta más no poder. Para colmo, las profesoras dijeron que cenaríamos en un centro comercial y que iríamos a pie!!!! Estupendo, más sufrimiento, porque no es que estuviera muy cerca. Recorrimos el centro comercial de arriba a abajo, cenamos otra vez en Mc Donals (parecía que no había nada más bueno que eso) y después caminamos otra vez, agotados, hasta el autobús. El regreso al hotel se me hizo eterno. Fuenlabrada está como a una hora de Madrid o algo así, y encima, los demás armaban jaleo y cantaban cosas tan raras que iban desde una canción de la Sirenita hasta el himno de Osasuna, XD. Y no dejaban de poner la misma musiquita del móvil una y otra vez (al final creo que soñé con ella, no sé).
El última día estuvimos en la Warner, que me pareció muy igual a Port Aventura, con la diferencia de que las atracciones eran más fuertes y el parque era un poco más extenso, o al menos me dio esa impresión. Me hice fotos con casi todos los personajes, como Silvestre, Superman, Piolín, Bugs Bunny... Estuvo bien, aunque sólo me monté en cuatro atracciones y en una repetí hasta tres veces, porque era la que más molaba. Sin duda, de las otras montañas rusas no quise saber nada, porque en todas había "luping" (vuelta boca abajo) y a mí no me gusta, me da miedo marearme y echarlo todo. Yo quería montarme en tres de agua, pero hacía viento y ninguna de mis amigas quería subirse por no empaparse y pillar algo, y tampoco quería ir sola, porque no se disfruta igual de la atracción, así que me quedé con las ganas :(. Me compré un llavero del correcaminos (mi favorito de todos) y un marca páginas con mi nombre y su significado (por fin lo encuentro en un sitio!!!!!). Ahora ya sé que Naiara viene del euskera (eso ya lo sabía, pero bueno) y que significa "ir hacia la ola". Y también sé que soy intuitiva, de vida sencilla, una amiga increible y muy dinámica (eso era lo que ponía).
Nos pasamos todo el día en la Warner y nos fuimos alrededor de las 19:30. Ya teníamos todas las maletas preparadas desde la mañana, porque no íbamos a volver al hotel, sino que nos marchábamos directamente. Fue el regreso más aburrido. Yo quería quedarme en Madrid!!!!! Nos dieron muy poco tiempo para disfrutarla, me parece a mí. Si al menos nos hubieran dado un día más....
Pero fue una experiencia increible y desde luego, espero volver pronto con mi familia (mi hermana me envidia profundamente porque para ella es "la ciudad de su futuro" y se empeña en visitarla y quedarse a vivir ahí). Además, quiero volver para encontrarme con la gente a la que me hubiera encantado haber visto (¡Mayis! Intenté llegar hasta la plaza en la que digiste que vivías, pero no di con ella). Pronto colgaré las fotos en el foro, las buenas, al menos. Hasta otra. "La Escritora" se va.

25 de marzo

Lo sé, no es un título muy original, XD; es que no sabía qué poner, porque voy a hacer como una especie de resumen del día.
Veamos, hoy he ido a la jornada de puertas abiertas y ha estado bien, aunque no han dicho mucho más de lo que ya sabía. Como tenía clara ya la carrera, estuve mirando las distintas universidades en donde puedo estudiarla y no sabéis cómo me enojó saber que podía hacerla en muy pocas (al menos, de España). Así que en principio, lucharé por una beca para la privada, y si pasados dos años puedo seguir haciéndola en otro sitio, mejor, porque también me llama la atención eso de ir a estudiar fuera. Además, me entristeció saber que algunas de mis amigas se van porque no pueden estudiar la carrera que quieren aquí :(. Pero bueno, las demás se quedan...al menos el primer año. Otra duda que me ha entrado es si prefiero hacer sólo un grado o el dobre (que sería, Filología Hispánica y Comunicación audiovisual, que también me interesa por lo del cine, pero creo que se sale de lo que busco).
Dejando a un lado todo esto, ya que llevo comentándolo en al menos tres entradas, me gustaría tratar un tema importante que hemos hablado en Historia: racismo. Pero antes de seguir leyendo, prefiero enseñaros este video, si es que no lo habíais visto ya. Merece la pena. Dejo el enlace porque el video tarda en cargarse, xd.
http://www.youtube.com/watch?v=RpjHSiQLPmA
Bueno, y eso es. ¿Qué os ha parecido? A mí me ha gustado, porque refleja algo que sigue siendo real para mucha gente. Yo me canso de ver en la tele noticias sobre bandas de este tipo de que se unen entrada la madrugada para golpear a extranjeros, judíos... Es odioso. Nunca he vivido una experiencia así, aunque bien es cierto que en mi barrio hay muchos gitanos y cada dos por tres están armando alboroto. El año pasado, creo que fue, mi madre se despertó muy temprano porque oía chillidos y golpes en la plaza que está debajo de mi casa (vivo en un piso) y vio a un hombre que pegaba a una chica, la cogía por los cabellos... Ya os podéis hacer una idea. Lo más fuerte es que llamó a la policia y ésta le dijo que ya había sido informada por otros vecinos, ¡y no hacían nada! Cómo está el mundo. En la siguiente hora, en CMC, salió el tema del aborto y estuvieron debatiéndolo toda la hora (yo no hice nada más que escuchar), así que he tenido una mañana muy... ¿debatiente? XD.

En fin, dentro de unas horas he quedado con mi grupo de baile porque este año le toca a mi curso organizar la fiesta del colegio y obligatoriamente tenemos que hacer un baile delante de todos los padres, que además cuenta para nota de Educación Física. Nos hemos puesto de acuerdo en recrear el musical Grease, y no sé si habéis visto la peli, pero hay una escena en la que salen los chicos bailando en un desguace con un coche rojo, con la canción "lighthing" de fondo, no sé muy bien. Pues la clase se ha dividido en cuatro grupos para montar la coreografía y al mío le toca hacer esa parte. Ahora tenemos que hacer el coche con cartón, a ver qué tal...

Esto es todo por hoy, la Escritora se despide de nuevo.

Y falta menos de una semana

Estoy deseosa de que llegue el lunes porque ese día me voy a Madrid con todo mi curso!!! Genial, me hace muuuucha ilusión. Nunca he estado en Madrid, de hecho, lo único que he visto de España ha sido la zona de Valencia y Navarra, nada más :(. Lo sé, no soy muy viajera, pero eso es más por tiempo y dinero, no es porque no quiera. Y que conste que el próximo año me voy a Brasil dos meses para la boda de mi prima, y quiero ir a Londres, no, VOY a ir a Londres, cueste lo que cueste.
Los profesores han insistido en que no es un viaje sólo de ocio, sino también cultural. El plan es que salgamos a las 8:30 de la mañana, lleguemos, nos instalemos en el hotel, comamos felices y por la tarde visitemos el museo Reina Sofía y después vayamos al musical de los 40 principales. Al día siguiente, visitaremos el Escorial, almorzaremos, y tendremos la tarde libre (los profesores usaron la metáfora de "iremos a una zona y os soltaremos la correa por ahí", xd). ¡Qué ganas!
Oh, y para acabar, el 31 (último día) iremos a la Warner!!!! Prometo pasármelo en bomba y subirme a casi todo lo que pille (si no me marea, claro está). Desgraciadamente, también soy de las que chillan un poco, pero tan sólo un poquito de nada...-.- A casita volveremos al final de la tarde. Jooo.
Me hace mucha ilusión poder ver visitar la capital, aunque tampoco me hubiera importado ir a Barcelona. Y el plan es perfecto, gracias a la madre de una de mis amigas, que trabaja en una agencia de viajes y nos ha proporcionado lo que necesitamos ^^. Mil gracias. Otra cosa buena es que me acaban de comprar mi primera cámara digital y puedo estrenarla :). Seguro que será una experiencia inolvidable...y espero que para bien , por supuesto. Lo bueno es que también conozco gente que es de Madrid y sería guay encontrarse con ella "por casualidad", XD.
Y retomando el tema del futuro y las carreras, mañana nos llevan a un salón de convivencias sobre eso. Gran oportunidad para informarse todo lo que pueda sobre la Filología y las universidades (todavía no he descartado que pueda haber más posibilidades, pero tengo claro que quiero empezarla cerca de casa. Si pasado un tiempo puedo seguir en otras...).
En fin, se ve que hoy estoy contenta, ¿no? Qué menos!! Además me alegro porque he recibido buenas críticas sobre mis artículos (los pocos que he escrito) en su mayoría y eso me indica que voy por buen camino. Lo malo es que aún queda mucho trabajo por delante...:(

Un artículo para el periódico del concurso. Espero que os guste.

Terror en las aulas. Testimonio de una vieja víctima.


Las primeras experiencias de tu vida suelen ser las que más te marcan, sobre todo si son malas. A mí hubo una que me marcó en especial: el sufrimiento del acoso escolar a edad temprana. Sufrí acoso prácticamente durante casi toda mi infancia. Desde primaria hasta 3º de E.S.O. Al principio, simplemente pensé que la chica que empezó a acosarme la primera vez me tenía manía. Mi “bullying” fue psicológico especialmente. La gente se aprovechaba de mi poca capacidad para decir “no” y mi buena actitud honrada. No era muy lista para poder percibir el acoso por aquel entonces y hacía todo lo que me pedían, me manipulaban. Poco a poco, me fui dando cuenta de la anormalidad de eso. Era tímida y callada en clase, pero fuera estaba llena de vida. Conforme fui creciendo, el acoso fue a peor, y cuando creí que por fin me había librado de mi acosadora al repetir ésta un curso, aparecieron más en el siguiente. Mi autoestima decayó, no lo niego. Esos chicos y chicas me hacían sentir vulnerable y una niña pequeña que dependía de los demás, y de hecho, llegó a ser así. La mayoría de veces que los acosadores atacaban, lo hacían cuando nadie podía sospechar; en gimnasia me perseguían únicamente a mí si estábamos jugando a pillar. Me robaban material y me gastaban bromas pesadas. A todos les parecían simples juegos y decían que tenía que espabilar más, pero yo tenía la certeza de que se aprovechaban de mí. Eso me provocó una horrible depresión durante unos meses que me cerró en mí misma. No quería contarle a nadie lo que me estaba pasando porque sabía que lo que dirían primero sería que les tenía que plantar cara, y yo no me atrevía, no me sentía con suficientes fuerzas para hacerlo. Pensaba que con el tiempo se hartarían y me dejarían en paz, pero no fue así. Creía que si les ignoraba y no me rebajaba a su nivel, irían en busca de otra víctima, pero tampoco.
Cuando estaba en 2º de E.S.O, mi tutor solicitó una reunión con mi madre y entre tema y tema, comentaron el acoso. Mi madre ya me había visto sufrirlo en primaria y sabía que probablemente aún lo padecía. Mi tutor habló claramente con los acosadores y ellos me echaron a la cara el que no me defendiera. Para mí fue un golpe bajo que me derrumbó dentro de mi ser. ¿Que cómo terminó? Yo pasé de curso; ellos repitieron o se fueron a otros colegios. Fin.
Puedo decir que en verdad esto me ha dejado secuelas. Dudo de que a cualquier persona que haya sufrido acoso escolar no le haya pasado esto, porque es lo normal. Generalizando, las víctimas de bullying tienen menos autoestima que deben ir recobrando poco a poco. El acoso genera inseguridad y desconfianza, sobre todo por el miedo. Pero no es recomendable tener miedo siempre. La herida cuesta cerrarse, pero finalmente cicatriza.
El porqué de este artículo viene a ser que muchas veces no nos damos cuenta de que los más cercanos a nosotros sufren este tipo de acoso tan peculiar de las aulas. En el caso de los más pequeños, bien puede ser porque ni ellos mismos se dan cuenta de que lo sufren porque no tienen suficiente educación para saber lo que es eso. Pero la mayoría de los casos es debido al propio silencio de las víctimas- entre las que me incluyo- ya que no desean recibir un castigo por parte de sus “torturadores” diarios, o en mi caso, porque temen la solución que les propongan los demás.
Así pues, ¿cómo saber si alguien está sufriendo bullying? Basta con saber observar lo que sucede a nuestro alrededor. Haber sufrido acoso una vez no garantiza que seas capaz de reconocerlo siempre; hay muchos tipos de maltrato y cada persona tiene sus modos diferentes de afrontarlo. Lo que se recomienda es la atención y el apoyo a quien lo sufre. La defensa de los amigos también es un punto clave, ya que ellos nos garantizan seguridad, bienestar y fortaleza. De algún modo, te hacen más fuerte. Tampoco conviene callárselo, y si la víctima se niega a soltar palabra, depende de sus seres queridos. Hablar con el tutor o el director es un buen modo de desahogarse y solucionar las cosas, aunque no sea tan fácil. Por mucho miedo que se tenga, el silencio no es recomendable. Hablar con la familia asegurará que el sufrimiento termine cuanto antes.
Pero ¿qué lleva a una persona a atacar a otra en un recinto escolar? Un factor bien lo es la educación y el entorno familiar. A menudo el acosador paga sus fracasos y desventuras con los más débiles. La envidia y el deseo de venganza motivan a muchos alumnos a imponerse a otros, aunque también lo hace la influencia del grupo. El niño maltratador desea ser visto como un líder del que sus compañeros se sientan orgullosos, quiere hacerse el “guay”. Pero ¿tiene que ser necesariamente una persona solitaria, tímida y bondadosa el acosado? No tiene por qué, aunque bien es cierto que son estos niños los que más tienden a sufrir el acoso, o bien esa actitud es una consecuencia de ello. Niños que tienen un gran talento y son muy admirados, generan mucha más envidia que aquellos que son normales. Aunque no sea fácil de creer para ciertas personas, los acosadores sienten un profundo desprecio a estos niños porque acaparan la atención que ellos deberían recibir. Los padres tampoco ayudan mucho, comparándoles con esos “prodigios” e insuflándoles el deseo de triunfar.
El acosador puede practicar bullying de las siguientes formas: por bloqueo social (impedir las relaciones del acosado), hostigamiento (acoso psicológico que manifiesta el desprecio y la falta de respeto hacia la víctima), manipulación (distorsión de la imagen del acosado con el fin de volver a otros contra él), coacciones (pretensión de que la víctima realice acciones contra su voluntad), exclusión social (excluir la participación de la víctima en cuestión en cualquier actividad), e intimidación (amenazas para inducir miedo en el acosado).
Saber reconocer estas actitudes es imprescindible para frenar el acoso. Les hablo desde mi propia experiencia al decir que sin ayuda no es posible acabarlo, pero lo más difícil es prevenirlo. ¿Qué conducta puede tener un acosador? A menudo se le reconoce porque siente desprecio hacia el centro de estudios y generalmente saca malas notas, tiene un carácter impulsivo de reacciones incontrolables, se aprovecha de su fuerza en caso de tenerla, carece de empatía (dícese de la capacidad para ponerse en el lugar de la otra persona, en este caso, de la víctima) y suele ser desafiante y agresivo con todo el mundo.Y tras la detención del bullying, llega la etapa de superación, difícil en los casos en los que éste se ha dado con mayor eficacia. Las consecuencias de esta devastadora experiencia pueden durar meses y años. Durante las primeras semanas, sería recomendable mantener alejada a la persona de todo acto o actitud que le recuerde al acoso (procurar no hacerle bromas pesadas, mentirle…etc.). La víctima debe recordar quién era antes de sufrir el acoso y aferrarse a ese ser. La autoestima puede reconstruirse con ayuda del entorno familiar y los amigos. No puedo recordar cuánto me costó a mí superarlo; lo que sé es que tuve que hacer frente en un momento yo sola al bullying, sin contar con los consejos de mis amigas, y eso no me convino. Para mí esta etapa pasó como si fuera un fantasma, invisible para todos salvo para mí, mi familia y mis profesores.
Nota: el artículo está basado en mi PROPIA experiencia.

La historia de Mapi

Mapi era una niña como otra cualquiera; le gustaba dar largos paseos en compañía de su hermana y su madre, y leía un montón de libros que su padre le traía de la librería en la que trabajaba. Tenía amigas, pocas, pero estupendas, y se lo pasaba bien con ellas. A veces quedaban en el parque y se divertían haciendo payasadas, y así continuaron siempre, incluso cuando crecieron.

Mapi creía que no hubiera podido ser más feliz en la vida el día en que su madre le compró su primer sujetador. Para ella era el símbolo de que se estaba convirtiendo en una mujer, una hermosa y fuerte mujer. Aquel mismo año, le vino la regla por primera vez y se asustó un poco. Los meses siguientes, también le vino por periodos y siempre le acompañaban unos fuertes dolores. En más de una ocasión, creyó que se iba a morir.
Los demás días en los que no estaba sufriendo, salía con sus amigas, pero éstas habían variado un poco su comportamiento. Su mejor amiga, Elisa, siempre estaba hablando con un chico de curso superior ahora, y las demás casi nunca la veían. Poco a poco, cada una fue encontrando al que sería su primer novio, pero Mapi seguía sola. Sus amigas dejaron de quedar con ella para estar con sus ligues. Eso llevó a Mapi a preguntarse por qué nadie se fijaba en ella. Un día, estando en su cuarto, se miró al espejo y no se reconoció. ¿Dónde estaban esas pecas que tanto la caracterizaban? ¿Y ese pelo, que anteriormente había sido liso, y ahora estaba ondulado? Orgullosa, se dio cuenta de que la niña que era antes había desaparecido....o al menos casi, porque se fijo en que era más plana que una tabla. Mientras sus amigas habían desarrollado más pecho, ella seguía con el que estaba, y tampoco tenía caderas, ni mucho trasero. Se veía odiosamente fea y pensó que esa la razón de que todavía estuviera soltera.
Así pues, Mapi se dedicó desde entonces a lograr una perfecta proporción. Quería engordar y se puso a comer como loca, sin importarle las calorías. Cada sábado iba a un restaurante de comida rápida y cuando no podía, le pedía a su padre que le trajera algo. Comía a todas horas, incluso mientras hacía la tarea, aunque ya hubiese merendado antes.
Pero se pasó del límite, ya que no hacía ejercicio para equilibrar la cantidad de calorías que se metía cada día. Sin darse cuenta, aumentó su colesterol, pero eso no fue lo peor. Cuando Mapi creyó que ya estaba lista para mirarse otra vez en el espejo, se horrorizó aún más. ¿Quién era esa foca? Era ella. Mapi se había sobrepasado del límite y había engordado hasta diez kilos.
Se hundió en una depresión, pensando en que nunca podría ser guapa. Estaba más fea que antes y encima, seguía estando soltera.
A ese problema le acompañó otro: su madre y su hermana estaban pasando una etapa difícil en la que las dos se peleaban cada dos por tres. Su padre no sabía que hacer y empezaba a desesperarse. Con todo eso, nadie osó prestar atención a su hija pequeña. Su padre ya no le llevaba libros, porque se había dado cuenta de que ya no llamaban tanto su atención, lo cual le entristeció.
Mapi se sentía más sola y abrumada que nunca. El mundo que ella tanto había ansiado y soñado se había convertido en un infierno. Inconscientemente, dejó de comer, se encerró en su cuarto y tan sólo salía para ir a clase. Su nivel en los estudios disminuyó y tuvo que repetir un curso. Se sentía enormemente desdichada, porque había perdido a todas sus amigas.
Un año sus padres se dieron cuenta de que ya no se querían y se divorciaron. Su hermana se fue con su padre y ella se vio obligada a permanecer con su madre, que se había vuelto fría y muy cerrada en sí misma, más incluso que su hija.
Mapi no quería seguir viviendo en un mundo en el que nadie la comprendía. Un día, mientras caminaba por la calle de noche, vio un grupo de chicos metiéndose droga y decidió unirse a ellos. Se aferró a esas sustancias como si fueran un bote salvavidas. Cada día se tomaba una pastilla y si estaba realmente triste, se tomaba dos.
Ingresó en urgencias debido a una sobredosis y estuvo en coma dos semanas. Su madre le gritó y exigió que lo dejara, pero ella se resistió. Entonces la llevó a un psicólogo. Mapi no quería ir ahí, se sentía como si fuera una loca a la que estuvieran llevando a un manicomio. Pero el hombre que la atendió tuvo paciencia y no la presionó. De repente, ella le soltó lo que consideraba una vida amargada y horrorosa. Le habló, o más bien gritó, sus preocupaciones. El psicólogo la escuchó, sereno, y cuando acabó, le dijo que eso no podía seguir así. Mapi le preguntó que ella no era quien para poder pararlo. El psicólogo le contestó:
- Querer es poder.
Y acto seguido, se la llevó fuera de la consulta y la condujo hacia una calle muy extraña. Mapi tenía miedo, pero confiaba en que el psicólogo la protegiera. Eso era lo que necesitaba, un protector, un guardián.
El psicólogo la llevó a una especie de casa en ruinas y le mostró a cientos de personas como ella, infelices, drogadas, algunas sin hogar... El hombre aseguró que había tratado a casi todos, sin éxito. Le contó la historia de varios de ellos y finalizó diciendo:
- El mundo está lleno de caminos y direcciones, y cada uno tiene sus trampas. Las personas disponemos de libertad para elegir que caminos queremos tomar, pero a menudo son las presiones de los grupos los que nos obligan a tomar un camino que no queremos. Pero nosotros tenemos voluntad para decir "No". Hay que aprender a decir "No", pequeña, porque si no lo haces, esto no parará nunca. Todas las personas nos enfrentamos a problemas en nuestra vida y no siempre salimos airosos, pero el puente de la vida es muy largo y aún nos queda otra oportunidad. Debemos terminar el puente, llegar hasta el final. No conviene quedarnos atrapados en un sitio, debemos seguir siempre adelante. Y la clave para hacerlo es decir "Yo puedo". Así que dilo, Mapi, di "yo puedo".
Mapi negó con la cabeza, no creía que pudiera hacerlo. Le faltaban las herramientas necesarias para seguir, le faltaban la autoestima y la seguridad. Pensó en lo bello que habría sido permanecer en la niñez de por vida. "Los niños son tan felices", pensó. "Siempre están divirtiéndose y nunca tienen preocupaciones". Recordó los buenos ratos que había pasado leyendo libros junto a su padre y los largos paseos junto a su madre y a su hermana. Rememoró las pasayadas de ella y sus amigas. "Qué bonito sería volver a vivirlas". Y tomando una decisión, dijo:
- Yo puedo.
Y dijo no a las drogas y no a su extrema delgadez. Dijo no a los ataques y dijo no a la infelicidad.
Poco a poco, fue reconstruyendo la fortaleza que se había derrumbado hacía tiempo. Visitó a su padre y a su hermana y le pidió a su padre que volviera a enviarle libros. Los libros le abrieron la puerta a un mundo nuevo, lleno de esperanzas.
Consiguió graduarse y estudió Pedagogía en la universidad, en donde conoció a nuevos amigos, entre ellos, a su primer novio. Con él descubrió las maravillas de sentirse enamorada y cuando acabaron sus estudios, se fueron a ver mundo. Estuvieron en Londres, en París, en Bruselas, en Egipto... Y en el último tramo de su viaje, él le pidió que se casara con él. Ella se echó a sus brazos y llorando de alegría dijo "Sí". Se mudaron a Argentina, en donde celebraron su luna de miel.
Ese mismo año, se enteró de que a su madre le había dado un ataque al corazón. Viajó a España de nuevo sólo para ver cómo se encontraba. Una vez en el hospital, madre e hija se fundieron en un abrazo y se disculparon por todos los errores que habían cometido.
Llamó a su marido para decirle que se quedaría una semana y él dijo que esperaría. Mapi sonrió, pensando en que nunca hubiera encontrado a alguien mejor para compartir su vida.
Pensó en lo que hubiera sido de ella si aquel psicólogo no la hubiera ayudado entonces. Se encontró con una de sus amigas de la infancia, Elisa, y la vio completamente destruida. Ya no era la chica vivaz y picarona que había conocido. Estaba hecha polvo, porque su actual novio la había violado y la había echado de casa. Ahora vivía en la calle y además estaba embarazada. Mapi se despidió de ella con el corazón encogido.
Fue a visitar al psicólogo. Dio con él en una residencia y se asombró del cambio que había pegado. Ahora tenía 65 años.
Cuando la vio, la reconoció. Nunca se olvidó de aquella paciente tan especial, aunque igual en el fondo que las otras chicas a quienes sus padres habían pedido que las tratara. Sonriendo, le dijo.
- Ya casi he llegado al final del puente.
Varios días después, moriría de un infarto. Mapi acudió al funeral y se lamentó. Dejó un dibujo que ella misma había hecho frente a la tumba, un dibujo de un puente larguísimo en el que ponía: "Lo has conseguido".
Después de aquello, Mapi volvió a casa y se llevó a su familia para que pasara un tiempo con ellos.
Tuvo un hijo, a quien puso de nombre Manuel. Ella y su hermana se divertían jugando con él. Mirándolos a todos, pensó en la palabra que anteriormente nunca se hubiera permitido pronunciar: "Soy feliz".

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Sobre el blog:

Bueno, muchos que estás visitando el blog ya me conocéis.

Sueños de luz es un espacio abierto, y vosotros podéis perfectamente compartir vuestra opinión por medio de los comentarios. Quizá esto os sirva para conocerme mejor, ya que sé que muchos me veís aún como una incógnita que deseáis descifrar.

Es un blog exclusivo, en donde compartiré lo mejor de mis experiencias y, ¿quién sabe? A lo mejor alguna curiosidad.¿Que por qué ese nombre? Fácil: porque los sueños reflejan una luz que aunque no se ve a simple vista, es muy poderosa: la esperanza.


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Veamos, me considero una chica maja, introvertida, y me expreso mejor por acciones que por palabras, o lo que es parecido, por escrito que por oral. Adoro la fantasía y una de mis grandes pasiones es escribir novelas de este género. Tal vez algún día publique alguna. Estad atentos por si acaso. ;) Oh, y como defectos...bueno, cabezota, desconfiada y a veces un poco egoísta esta´n entre ellos. No digo más.

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