Cuando el mundo se detiene


A veces desearía tener control sobre el tiempo. ¿Por qué la vida avanza más rápido conforme vas creciendo? Cada día la misma rutina: tratar de vivir en un mundo que a veces sientes que no te comprende.
Todo lo haces rápido, porque la vida pasa deprisa. Cada segundo que pasa es un paso hacia el futuro y un alejamiento del pasado. A veces me da la sensación de que no he disfrutado lo suficiente el momento.
Quiero decir "¡Basta!"
Porque cuando el mundo se detiene, puedo pensar. Cuando las manecillas del reloj se paran, puedo observar, analizar y disfrutar con mayor detenimiento. No vivo la vida con prisas, tengo tiempo de sobra. No me agobio al pensar que tengo cierto tiempo para tal cosa.
Cuando el mundo se detiene, puedo correr con libertad. Puedo escribir, puedo estudiar, puedo sali y puedo ir a una fiesta sin problemas. No hay estrés, no hay agonía.
Porque cuando el mundo se detiene, me siento libre al fin.
Pero ¿y cuando vuelve a la normalidad?
Soy una hormiga entre un millón más. Me quedo parada en la acera viendo al mundo moverse. Yo también debería hacerlo, pero no puedo, no quiero. Más bien, quiero pero no puedo.
No puedo volver a una vida intranquila, abarrotada de horarios.
Tal vez deba escapar, lejos. Sí, esa sería la mejor opción. ¿Pero adónde? ¿Y cuándo? Porque cuando el mundo se mueve, no hay tiempo para nada. A las 16:00 tienes que ir a la biblioteca para terminar ese trabajo de Historia. Debes tomarte unos minutos de descanso para merendar, y después vuelves al trabajo. A las 20:00 toca ducharse. A las 20:30, sacar la basura. A las 20:35, entrar en el ordenador para vaciar la bandeja de correo y seguir trabajando en esa historia que te mueres por enviar a un concurso....que termina su plazo de entrega dentro de tres días. Luego hay que cenar, preparar la mochila, e irse a dormir pronto porque al día siguiente hay clase.
Por la tarde debes cumplir tu compromiso con el grupo de baile y ensayar. El sábado hay una fiesta de cumpleaños y el domingo quieres ir al cine, pero resulta que el lunes tienes examen y también debes sacar tiempo para estudiar. Haces planes, pero éstos se ven derrumbados por más exámenes que te van llegando, y sin quererlo ni beberlo, acabas envuelta en un tumulto de libros y apuntes. Y aun así, sigues necesitando encontrar tiempo para ti, para que el trabajo no te asfixie. Pero es que cuando tienes tantas cosas en la cabeza, incluso lo que haces por diversión, se convierte en una tarea más.
Por eso, es preferible que el mundo se detenga. Aspirar una vez más el aire, tener tiempo de observar. Apartarse de los horarios rutinarios, del hastío.
Sí, tal vez haya un lugar en el mundo en donde puedas sentirte así. Pero para mí el mundo sólo se detiene una vez que llega el verano, aunque incluso éste se me hace cada vez más corto.
¿Qué hago mal? Porque yo sé organizarme. Tal vez sea que necesito estar pendiente del tiempo para no salirme de la vía, tal vez quiera seguir recta hasta el final. No quiero ser la liebre que perdió por tomarse un descanso, quiero ser la tortuga que ganó por seguir adelante.
Aunque si el mundo se detuviese durante un instante, tendría más facilidad para lograr ese objetivo.

Querido blog, traigo noticias:

Te he dejado más abandonado que la una. Lo siento. Y eso que cuando te cree, te prometí que no pasaría, aunque lo cierto es que he estado un tanto ocupada, aunque eso no es excusa para ti.
¿Sabes? A veces me fastidia que haya grandes estrenos en el cine justo antes de un examen; no es justo. Si te contara lo que me tocó vivir el domingo pasado, te partirías de risa. Yo quiero, deseo, lucho por ver Alicia en el País de las maravillas. Llevaba meses esperando su estreno y justo el jueves (un día antes de que se estrenara aquí), va y me entero de que hay examen de Lengua el lunes. Quise ponerme a gritar!! Toda la semana esperando a que llegara el domingo para ir a verla con mi familia y resulta que al día siguiente había examen! Yo soy buena estudiante, así que siempre cumplo con la norma de "antes tu deber", así que me mosqueé muchísimo. Y sí, es cierto que tenía la tarde, el viernes y el sábado, e incluso el domingo por la mañana, para estudiar, pero el viernes tuve que ir a un teatro al que ya me había apuntado y el cual ya había pagado. El sábado por la mañana tenía la jornada de introducción de la Universidad de Navarra, a la que ya tenía pensado asistir. Eso me dejaba poco tiempo para estudiar. ¿Que qué hice? Adelantar la tarea que pude el viernes, antes de ir al teatro, y el sábado al volver.
Eso me dejó exclusivamente la tarde del sábado para estudiar. Nada más oír lo del examen, yo ya había descartado toda posibilidad de ir al cine el domingo, pero mientras estudiaba, descubrí con alegría que mi memoria era óptima. En menos de dos horas ya me sabía más de medio tema (bueno, tan poco era tan difícil, era El Quijote, XD). Así que al final le dije a mi hermanita que podíamos ir al cine sin problemas, y acordamos el plan: iríamos a la sesión más temprana (16:15) de 3D para así tener tiempo después para repasar y ver Perdidos.
El domingo por la mañana terminé de estudiar el tema y me puse a prueba para comprobar si de verdad me lo sabía. Por la tarde cumplimos con el programa, fuimos en coche y llegamos casi a y cinco y... había una cola del carajo!! Ya casi era la hora de que empezara la peli y ya me vi volviendo a casa por no haber cogido las entradas a tiempo. Y entonces mi hermana querida vio a una amiga suya más adelante, casi de las primeras de la fila. Fue tan maja que se ofreció a comprarnos las entradas. Le di el dinero y esperamos con ilusión. Lo siguiente fue aún más horrible: sólo quedaban entradas para la primera fila!! Y siendo 3D, no me apetecía pasarme toda la peli mirando hacia arriba como quien mira a un gigante, así que, con mucho dolor, rabia y desilusión, tuvimos que decir "bye, bye" a las entradas. Nuestro plan se fue a la mierda y yo estuve más aburrida que nunca en casa, sin estudiar porque ya me lo sabía todo. Bueno, al menos pude ver otra versión de Alicia que echaban en la tele en ese momento, aunque era tan larga que no aguanté hasta el final con tanto anuncio (y quería ver Perdidos).
Encima dos amigas fueron a verla el viernes en un cine del centro y la disfrutaron mucho, dijeron que molaba. No es justo :(. Ahora planeo ir a verla este fin de semana; iré el sábado con otras amigas a ver la versión normal, y el domingo con mi familia a ver la versión en 3D, que es la que más ansío. A ver si hay suerte y esta vez pillamos entradas, XD.
¿Os ha pasado algo así en vuestra ciudad? Porque aquí, en el fin de semana pasado se agotaron las entradas de casi todas las sesiones.
Por otro lado, he comentado que fui a un teatro el viernes. La obra la hicieron unos alumnos de 2º de Bachiller de un instituto y estuvo muy bien. Hacían El retablo del flautista. Si alguien no la ha visto, la recomiendo, era muy cómica. Además, los alumnos cantaban y bailaban con un talento y una gracia sorprendentes :)
Y luego está la jornada de introducción. Estuvo muy bien, me sirvió de mucho. Pero aún sigo perdiéndome por el campus, qué desastre soy, :3. Vi a alguna conocida y estuve con una chica que también se perdió. Era muy maja, pero tras la última charla, como íbamos a distintas, no pudimos vernos ni intercambiar messengers. Ella me preguntó si tenía Tuenti (¿qué le ha dado a todo el mundo con eso?), pero no tengo, así que... Ahí nos quedamos.
Volviendo al tema, la charla resultó interesante. Estaban una profesora, un alumno de cuarto curso y un escritor. A mí me convencieron bastante y lo tengo decidido: Filología es lo que quiero hacer, ya no hay duda. Me parece una asignatura genial con la que puedo aprender a expresarme mejor y con la que puedo liberar mi creatividad para la escritura. Y sí, supongo que esta universidad es la escogida como lugar en donde estudiar. Creo que en la pública no hay Filología, así que... Ahora estoy mirando las becas y lo tengo "fácil". Si al final solicito la beca Alumni, por estar en una carrera dentro de la Facultad de Filosofía y Letras, tengo que sacar como mínimo un 8 de media, no un 8,5 como pasa en los otros casos, así que está bien, creo que puedo mantener esa media.
No obstante, hoy vinieron unos cuantos ex alumnos del colegio a darnos una charla sobre su experiencia en los primeros años de carrera, y eso ha estado muy bien también. Ha sido una hora provechosa.
Y esto es todo por hoy. "La Escritora" volverá otro día con más cosas :).

Un mes con mucho jaleo.

Abril debería ser más el mes de la tormenta que de la lluvia, la verdad, xd. Estos días estoy más atareada que nunca. Primero, tengo que ayudar en una campaña de mi colegio para con Añisok. Este año han tenido la genial idea de que mi clase ayude a prepararla. Veréis, todos los años hacemos campañas para recaudar dinero y enviarlo a este pequeño pueblo de África, en el que también existe un colegio de nuestra hermandad (soy de un colegio de monjas, sí). Los últimos años hemos estado concentrados en ese colegio, en mejorarlo. Un año recaudamos dinero para hacer un pozo con agua potable; otro para construir las aulas; otro para conseguir pupitres y material escolar, otro para los lavabos y otro para instalar placas solares y dar luz y energía al recinto. Este año nos centramos en mejorar el patio para que los niños tengan donde jugar a fútbol (les encanta, xd) y en instalar unas vallas para proteger la escuela de algunos vándalos que se cuelan de noche y lo destrozan todo. Tenemos que dividirnos en grupos e ir por todas las clases transmitiendo el mensaje a los alumnos de un modo que los concienciemos para que pongan empeño en donar algo. Y yo y tres amigas nos ocupamos de 3º de primaria. Tenemos más o menos pensado lo que vamos a hacer y ahora tenemos que ponerlo en práctica.
Segundo: los de 1º de bachiller siempre son los que se encargan de organizar la fiesta del colegio y este año, cómo no, nos toca a nosotros (nunca hemos tenido que hacer tantas cosas en un curso, XD), y ya nos véis decidiendo qué juegos metemos, quién se ocupa de cada uno, quién establece los horarios...
Tercero: Y por si fuera poco, nosotros bailamos en esa fiesta, así que hay que ensayar el baile. Vamos a hacerlo con canciones de Grease, creando un espectáculo semejante al de la peli y eso (yo quería hacer de Bollywood, que está menos visto, pero en fin.). En mi grupo necesitamos un maldito coche de cartón, que se suponía que íbamos a hacer antes de vacaciones, pero al final nada. Tenemos que quedar para ensayar y hacer el coche, y si encima a esto le sumas los deberes y lo demás... buff.
Cuarto: bueno, esto es para mí, pero da igual. Resulta que quiero presentar una historia al concurso de Jordi Sierrra i Fabra, pero he leído el reglamento y resulta que de momento no tengo ninguna historia que cumpla con lo establecido, así que la tengo que escribir. Ya la tengo pensada, pero entre que soy muy vaga para empezarla pero aún más para acabarla, no sé si tendré tiempo (por no hablar de que mi madre controla más mis horas en el ordenador y ha establecido una hora por semana y dos en fin de semana, :(. Lo tengo difícil, pero espero conseguirlo (aparte de que tengo unas cuantas dudas aún sobre ciertos puntos).
Como véis, estoy muy liada, pero siempre me quedará mi bendito blog en donde podré escribir y desahogarme un poquito.
En fin, mi tiempo en la web se ha acabado (¿mi madre tiene telepatía o qué?). La Escritora se las pira, vampira.

Ya es tarde.

No puedo hacerte ver lo destrozada que estoy, ni siquiero tengo fuerzas para escribir esto, pero lo hago porque escuchar esta canción me da fuerzas. Pero no, no pienses que te voy a decir cuál es; ya no pienso contarte nada más, hace muco que perdiste ese derecho.
¿Aún te preguntas por qué? Veamos... ¿por dónde empiezo?
Me humillaste.
Me traicionaste.
Me dejaste en evidencia delante de todos a los que amo, incluido tú.
Me cortaste las alas que tanto había estado incubando con esmero.
Me quitaste mis sueños.
Me aplastaste.
Me dejaste sin esperanza, sin una cuerda a la que aferrarme, sin un salvavidas.
Me dejaste sola.
Me arruinaste.
Me hiciste desaparecer.
Me convertiste en un robot sin pena ni gloria.
Me hiciste esclava de la injusticia...
Como ves, la lista es inmensa. Al leerla he comprendido que "dolor" es una palabra que se queda corta. Porque no existe ningún término para nombrar la consecuencia principal de lo que me has hecho, en qué me has convertido. Me has aislado del mundo, me has quitado todo lo bueno que había en mí.
Ahora sólo puedo sentir odio, odio infernal.
No temo a la muerte, y menos al infierno. De hecho, esta es la última carta que escribo, literalmente. No te lo tomes como algo personal, ¿vale? He oído que cuando una persona se suicida ya no siente más malestar. El Otro Lado se convierte en un lugar maravilloso, en donde sólo reina felicidad. ¿No sería fantástico que todo lo que ha sucedido aquí pudiera olvidarse? Eso es lo que hacen contigo.
Y yo quiero olvidar.
Pero antes, necesito hacer una cosa. Estoy harta de ver cómo tu vida mejora con muchísima rapidez mientras que la mía se va apagando. Todo esto es por tu culpa. Si a estas alturas todavía piensas que estoy loca, prepárate y verás, porque aún no has visto nada en comparación.
Sí, este es el momento en el que empiezas a inquietarte, ¿verdad? Te preguntas "¿Qué será lo que está tramando?" O más bien, lo que he tramado o tramé, porque para cuando leas esta carta, estarás en el infierno, haciéndome compañía. Bueno, no en realidad; yo no quiero estar en un sitio donde tú estés, sinceramente.
Es extraño cómo cambia el hilo de una carta, ¿no? Al principio parecía que iba a ser de desahogo, y en principio lo era, pero la canción que me mantenía estable (más o menos) ha acabado, y el odio que siento hacia ti se ha incrementado. Así que voy a hacer lo siguiente: voy a coger un cuchillo y una cuerda y voy a ir a tu casa a las 8:00. Oh, no, no esperes que vaya a matarte, no. Soy mejor persona que eso. En su lugar, tú te matarás junto a mí, nos iremos juntos de este mundo.
Lo bueno es que yo me voy porque ya no tengo nada por lo que vivir, nadie me quiere ya; lo malo es que tú sí tienes qué perder: amigos, vecinos, familia, bienes, salud...
Qué difícil es recordar el tiempo en que yo también tuve eso. Tú me lo arrebataste todo. Ahora sólo busco un modo de compensármelo a mí misma, porque dudo de que alguien lo quiera hacer.
Siento una enorme lástima por ti, en serio. Pero alegría por mí.
No intentes remediarlo, no intentes cambiar el pasado que fue perfecto para mí, no intentes agradarme de nuevo, no me pidas perdón. Porque ya es tarde, tarde para comprender, tarde para frenarme. De verdad, no hagas cosas en vano. No voy a cambiar de opinión. Yo ya no quiero vivir, y tampoco quiero que vivas tú, no de esa forma.
Espero que allá donde vayas tengas tiempo de leer esta carta. No la leerás en su momento porque eso sería perder el tiempo. Prefiero dártela de una manera en que sepas que no la tienes hasta más tarde. Ante todo, recuerda que te quiero y te odio a la vez, después de todo, ya es tarde para cambiar mis sentimientos. Ya es tarde para todo.

Espero no verte en el Otro Lado, Espíritu.

Emmm, vale, esto es lo que ha quedado. Estaba practicando la escritura automática, uno de mis pasatiempos favoritos, y bueno, supongo que me he dejado llevar un poco.
Puede parecer extraña, lo sé, pero es lo que me ha salido. Sí, cada vez que practico la escritura automática me salen cosas semejantes. Pero eso es lo bonito de los relatos, ¿no? Espero que dejéis comentarios sobre lo que os parece.

Historias en mente y más cosas

Aunque algunos se preguntan qué ha sido de aquellas historias que escribía, de aquellos proyectos de los que tanto hablé, y que ya ha pasado un tiempo desde aquello, quiero decir que nada ha cambiado. Sigo escribiendo, porque dudo que pudiera vivir si no lo hago. Tengo muchas historias empezadas; ninguna acabada, pero hay tiempo. Y tengo aún historias en mente que todavía no se han llegado a escribir. He escrito de todo tipo: de amor, más fantasía, realidad, misterio... Pero no quiero dar detalles.
Y ahora viene la pregunta: si ya he escrito cosas, ¿por qué no las comparto? ¿Qué me impide hacerlo?
En parte es el miedo, porque hace tiempo que no publico nada. Por otra parte, siento que esas historias aún no están listas. Atrás quedó el tiempo en que publicaba cosas dispuesta a que la gente las leyera sin más. Ahora me lo pienso mejor. ¿Se merece esta historia ser leída? ¿Se merece una buena crítica...o una mala? Yo adoro mis historias, sinceramente, les he cogido cariño por el tiempo que he empleado en ellas. Algunas me gustan más que otras, también es verdad, y pondría la mano en el fuego por esas historias. Me gustaría que la gente lo valorase.
Aunque en realidad, si que sigo publicando. Aquí. Todo este blog es una historia: la mía. Incluso las noticias que doy, las entradas enigmáticas...todo. Y por supuesto, este es el mejor lugar para publicar canciones y relatos cortos. Y si no, mirad La historia de Mapi y la de Lluvia. Son cosas espontáneas que me salen al momento y que siento necesidad de escribir.
Probablemente esta sea la entrada más rara que he publicado. ¿Qué quiero decir en verdad con esto? ¿Que pronto publicaré algo? ¿Sólo quiero anunciarlo? Si esa es la verdadera razón, entonces esta entrada no tiene sentido. ¿O sí? Me contradigo demasiado, lo sé.
Bueno, puedo rellenarla con más cosas, ¿no? Puedo hablar de cómo ha quedado el periódico de mi clase, puedo decir que me he presentado a uno de los premios especiales con mi reportaje del bullying (publicado también aquí), pero creo que eso no tiene cabida aquí.
En la vida hay días en los que uno se siente más...trascendental. Para mí, este momento es trascendental. Lo único que estoy haciendo es aprovecharlo.

Lluvia

Estoy sentada en un banco, la lluvia cae y se desliza por mi piel, por mi pelo. La sensación de notar el agua fría es relajante. Mucha gente odia la lluvia porque le parece triste, fúnebre, pero a mí me encanta. La lluvia es el único modo de conexión que tengo con este mundo.

Porque pasa el tiempo. Pasan meses. Pasan años. Y yo sigo aquí.

No me muevo, no siento. Sólo abrazo la lluvia.

Cada gota es una razón de ser, una razón para seguir viviendo. Cada una refleja lo que yo era y ya no soy. Agradezco el momento en que decidí deshacerme de los disfraces, las ataduras. Me deshice de todas mis cosas, ropa incluida, y vine aquí, a esperar.
No necesito nada más que la lluvia para sobrevivir. Ella es mi única necesidad auténtica. No como, sólo bebo. Me ducho en la lluvia.
Cierro los ojos para sentirla aún más, para perderme en ella. Me levanto y alzo los brazos, dándole la bienvenida a mi cuerpo.
No hay nada más que ame, sólo a ella. A las gotas que caen sobre mi rostro y se deslizan, me acarician, dejando un gusto apacible. Me limpian por dentro y por fuera. Pero no es agua bendita, sólo es lluvia.
Una lluvia monótona. Una lluvia simple como otra cualquiera.

Autoentrevista. Parte 2

Ups, me pasé de día, lo siento. Falta de tiempo.
Cuelgo el final de mi autoentrevista.

8). ¿Qé crees que le falta a esta entrevista?
N: Hum... La verdad, no lo sé, no estoy segura. Intento encontrarle algún error porque sé que lo tiene, pero no doy con él. En este sentido no soy muy sutil que digamos :3. Tal vez el fallo esté más en las respuestas; no me terminan de convencer (ya estoy otra vez con esa exigencia, XD). Creo que una de las características que faltan en mi "definición" es la de paranoica.

9). ¿Qué es lo que más ansías en este mundo?
N: Hay muchas cosas que deseo, porque también soy caprichosa, pero ante todo me gustaría poder llegar a tener una relación más estrecha con mis amigas, ser una gran escritor (publicar como mínimo una trilogía) y viajar por el mundo y encontrar a alguien a quien amar y que me ame. El de viajar por el mundo es un deseo nuevo; ya estoy harta de perderme las maravillas de otros paises. También me gustaría mejorar mi forma de ser y no aumentar mis errores y defectos.

10) ¿Crees conocerte de verdad?
N: ¿Te digo algo si te respondo que no tengo ni idea? Jeje. Es cierto que por mucho que diga cosas de mí, sólo tengo mi versión, que a veces puede no resultar ser cierta del todo. La cuestión es: ¿me conocen los demás tanto como yo a ellos y viceversa? Ya sé que no, que siempre habrá agujeros, lagunas, brechas.

11) ¿Por qué te identificas con la forma de tu daimonion (zorro rojo)?
N: Soy una chica de vida sencilla y en mi mundo todo es pequeño para mí, pero es así como estoy más a gusto. No me gustan nada las multitudes ni los grupos grandes, prefiero unos cuatro o cinco amigos íntimos, a los que procuro ser fiel. Soy solitaria, no estoy atada a nada ni nadie, salvo mi hogar de nacimiento. Vamos, que por muchos viajes que me pegue, no puedo estar sin pasarme por casa cada cierto tiempo. Creo que me costaría despegarme de ella.
Otro rasgo típico de los zorros con el que me identifico (dada la cantidad de pruebas) es que soy muy sigilosa. A veces no se nota mi presencia, seguro que de lo callada que estoy, y puedo ir y venir sin que nadie se de cuenta. Eso ha generado gran cantidad de sustos entre los míos, jaja.
Soy muy casera, apenas salgo. Y, como me harto de decir, soy súper reservada, no me abro así como así a los demás, prefiero que lo vayan descubriendo ellos. Soy muy observadora, pero aunque percibo ciertos detalles, casi nunca los digo, o bien porque no soy la única que se ha fijado en ello y se me adelantan, o bien porque no quiero y prefiero distraerme. No me gusta ser el centro de atención, aunque me encanta recibir elogios. Y cuando aparece algún problema, dependiendo del tipo que sea, o me retiro rápidamente o me acobardo, pero mi carácter luchador me hace enfrentarme a ese problema...si tiene que ver con mis notas, XD. No soy nada agresiva, soy más de las que se ponen a llorar y se marchan corriendo. Claro que de pequeña se me escaparon algunos empujones. Sólo me pongo verdaderamente furiosa cuando alguien ataca la verdad, como cuando dicen "Tú no puedes haber visto nada", y yo respondo "¡Sí, sí que lo visto!" (qué ejemplo más malo...). ¿Aprovechada? A veces... no te voy a mentir.
También me sorprenden los cambios bruscos, aunque pasado poco tiempo, soy capaz de acostumbrarme a la mayóría, salvo la mudanza, tal y como he dicho antes. Y es cierto que soy exigente y que quiero tener muuuchas cosas, pero en lo material, en el fonfo me conformo con muy poco. Tengo mucha paciencia para aguantar las bromas pesadas de mis amigas o mi hermana en público, aunque me duelan, tengo paciencia para intentar relajarme, respirar hondo y seguir buscando lo que se me ha perdido, y tengo paciencia para esperar a alguien hasta media hora, no más. También soy sensible a la crueldad y los comentarios hirientes.
¿Suficiente? Incluso se puede completar con las respuestas a las otras preguntas, XD.

12.) ¿En qué crees, si no es en Dios?
N: Yo sí que creo en Dios, al menos en parte. Creo en que no estamos solos en el universo y creo en que hay una fuerza poderosa trascendental que siempre nos hace sentir más seguros. Creo en ciertos milagros de la naturaleza. Incluso puede que crea en la magia, pero no la de los tarots y esas cosas de brujería. Es cierto que llaman mi atención, pero percibo a veces cierto engaño y no me gusta que la gente juegue con esas cosas.
¿Infierno, cielo? No sé si existe lo primero, pero espero que sí lo segundo. Humm...qué más... Bueno, también creo en la reencarnación, más que en los fantasmas. A veces me da la sensación de que soy otra persona, sobre todo cuando me comporto de forma rara. Quizá sea de mi anterior personalidad, xd. Oh, y creo en los deja vù, jeje. En mí se dan con mucha frecuencia, lo que me hace preguntarme ¿de verdad existen los viajes en el tiempo? Aunque no me excedo demasiado, es decir, creo que algunas son tan posibles como imposibles, mi mente tira siempre hacia creencias totalmente opuestas, porque soy un intermedio entre razonamiento y mente abierta.

13.) ¿Te ha ayudado esta entrevista?
N: Bueno... No para desahogarme, eso seguro. Lo cierto es que me ha ayudado a tener ciertas ideas más claras y a dejar claro qué es lo que sé de mí misma. Supongo que a los que la hayan leído les habrá ayudado a entenderme mejor, o eso espero. Sinceramente, creo que la he hecho para demostrarme algo a mí misma, aunque todavía no sé el qué (me gusta superarme de vez en cuando) y creo que he progresado mucho.

14). ¿Crees que si te encontraras con una persona con la que has compartido esto, cambiaría algo en tu forma de relacionarte con ella?
N: Buff, sería un palo, creo. En principio sentiría vergüenza, y después me acusaría por sentir algo así. Me sentiría algo expuesta, porque esa persona sabría cosas de mí que no sabría nadie más, pero a la vez creería estar con alguien que me conociera de verdad. Lo malo sería encontrar un tema de conversación, porque ¿de qué le hablas a alguien si ya se lo has dicho todo? Bueno, al menos en este sentido, soy consciente de que existen trillones de temas de conversación.
También pienso que a la otra persona le sería un palo encontrarse conmigo si le he contado tantas cosas íntimas malas. Pero confío en que eso le sirviera para aprender a respetarme y saber estar conmigo. Si esa persona es una muy buena amiga, por una vez, creo que me desviviría para hacerla sentir bien y que ambas lo pasáramos bien juntas. Ante todo esperaría que esto me uniera más ella, y no me separara.

Personality Quiz: Percy Jackson-Whos your god parent?

Sobre el blog:

Bueno, muchos que estás visitando el blog ya me conocéis.

Sueños de luz es un espacio abierto, y vosotros podéis perfectamente compartir vuestra opinión por medio de los comentarios. Quizá esto os sirva para conocerme mejor, ya que sé que muchos me veís aún como una incógnita que deseáis descifrar.

Es un blog exclusivo, en donde compartiré lo mejor de mis experiencias y, ¿quién sabe? A lo mejor alguna curiosidad.¿Que por qué ese nombre? Fácil: porque los sueños reflejan una luz que aunque no se ve a simple vista, es muy poderosa: la esperanza.


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Veamos, me considero una chica maja, introvertida, y me expreso mejor por acciones que por palabras, o lo que es parecido, por escrito que por oral. Adoro la fantasía y una de mis grandes pasiones es escribir novelas de este género. Tal vez algún día publique alguna. Estad atentos por si acaso. ;) Oh, y como defectos...bueno, cabezota, desconfiada y a veces un poco egoísta esta´n entre ellos. No digo más.

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