Desmotivación, desconfianza, desorientación.


¿A alguien le ha pasado alguna vez que cuando quieres algo, luchas por conseguirlo, pero con el tiempo esa lucha se va volviendo cada vez más pequeña?
A mí me está pasando, y no sé por qué.
Empezaré desde el principio:
Ayer estuve totalmente desmotivada para todo. No tenía ganas de leer, ni de escuchar música, ni siquiera de escribir... Lo que siempreme entretiene, no tenía ganas e hacerlo, pero es que me aburría un montón y era como si nada pudiera sacrme de ese aburrimiento. Ni siquiera quedar con mis amigas terminó por complacerme del todo.
Al principio lo relacioné con ese "síndrome postvacacional" del que todo el mundo habla, pero eso no puede ser, porque hoy estoy bien.
Además, esa noche soñé con mi abuelo otra vez. Y en el sueño yo iba a su casa como si nada con mi madre, y él estaba ahí, vivo, y hablábamos de que yo me quedase a dormir. Al principio me pareció muy raro soñar con él después de tanto tiempo, pero luego me reconfortó. Me tocó uno de esos sueños que parecen tan reales que no puedes sino saborear el momento.
Pero volviendo a lo de ayer, hay una cosa que aún me preocupa y de eso sí que no me he recuperado aún, aunque espero hacerlo pronto. Estoy intentando acabar una historia que empecé antes del verano con muchísima ilusión, pero... ya no hay ganas de seguir. Sabía que era posible que esto pasara porque ya me ha pasado miles de veces, pero esperaba que con esta fuera diferente, sobre todo porque ya tenía la primera parte acabada. Además, hay un concurso de literatura para jóvenes en mi ciudad al que quiero presentarme, y ya tengo el relato hecho, pero... sin más, ayer no quise enviarlo. Yo quiero participar, eso lo tengo claro, pero una vocecita me susurró "no vale la pena, lo sabes, habrá otras oportunidades..." Ahora sigo queriendo presentarme, pero me sigue inquietando lo que pensé ayer. Pero bueno, estaba desmotivada para todo, así que supongo que esto también entra en ese juego.
De todas formas, no quiero volver a sentir algo así. Ya sé que es difícil estar al loro todo el tiempo, y sobre todo feliz, pero no es una sensación agradable que nada te motive. De hecho, escribiendo esto me estoy dando cuenta de que es una ridiculez sentirse así, porque sabes que tú puedes borrar ese malestar si así lo deseas. El problema es que no es tan fácil.
Así que intentaré lo de la historia de nuevo, a ver si tengo suerte y me viene la inspiración... Porque me gustaría acabarla, es el reto que me he propuesto, como también me he propuesto el de presentarme a ese concurso. Quizá lo que no me convenza es la cantidad de reglas a seguir. Hay algunas que entiendo, pero otras me dejan algo confusa y no sé cómo hacer esto bien. Me gustaría estar a la altura de los demás participantes :(. Y sólo tengo hasta el próximo miércoles para presentarme. Y estoy nerviosa, mucho, porque sé que al final me acabaré olvidando de ese concurso y será como si nada hubiera pasado...o no, tampoco puedo saberlo.
Ais... en fin. Yo veré lo que hago.
Tampoco me motiva mucho la perspectiva de que mi cumpleaños sea la semana que viene. Ni siquiera me he molestado en pedir nada, porque no sé lo que quiero. Hacer algo normal, como ir al cine y ya está es todo lo que se me ocurre. Porque aunque aún no me motive, no deja de ser mi cumpleaños, y yo no soy de esas personas que lo dejan pasar sin celebrarlo. Lo que pasa es que no me hace tanta ilusión como antes. Espero que de aquí a varios días eso cambie.
En fin, ayer me sentí horrible. Desmotivada como para no hacer lo que me gusta, desorientada como para no saber qué hacer y desconfiada como para no fiarme de mí misma ni de los demás.
Vaya día...
Lo bueno es que al menos hoy ya no me siento así, y que desahogarme ha sido una cura.

Volveré otro día, "La Escritora"

¿Qué es un amigo de verdad?

¿Qué es un amigo?
Alguien con quien te llevas bien desde el primer momento. Alguien que nunca se olvida de ti. Alguien que te apoya para lograr tus metas, que no permite que se metan contigo, que te protege, que te hace reír cuando estás triste o te ofrece su hombro para llorar.
Un amigo es alguien que te escucha en silencio y juzga con razón.
Un amigo es alguien con quien puedes compartir tus secretos y él los suyos.
Alguien que te da confianza.
Alguien que te quiere.
Alguien que aún sabiendo tus defectos, los ignore.
Que sepa reírse contigo.
Que comparta momentos de ilusión.
Que sea sincero desde el primer momento.
Que te lleve por el buen camino.
Que no muestre falsedad.
Que aún en momentos difíciles en vuestra amistad, sepa superarlos.
Que no te presione.
Que esté lleno de vida para compartir.

¿Cumples tú estas características?
Pues felicidades, porque eres un amigo de verdad, después de todo, lo que alguien busca en un amigo es un alma caritativa que le comprenda.

Vivir otras experiencias.

El verano está para aprovecharlo. Es ese tiempo de tres meses en el que uno puede permitirse algo más de tiempo para dejar de preocuparse por la vida y tomarse unas vacaciones merecidas. Por eso, hacer cosas nuevas cada año alimentan tu espíritu.
He estado ocupada estos días, tratando de hacer cosas que me sacaran de la rutina. El domingo pasado fui a San Sebastián con mi madre, mi hermana y una amiga en su coche. No hacía mucho sol, y el agua de la playa estaba muy fría como bañarse, pero disfruté como nunca dando esos paseos de reconocimiento. Hacía mucho que no me paseaba por La Concha, fue una sensación placentera. Pasamos ahí todo el día, fuimos al monte Igeldo, en donde nos montamos en la pequeña montaña suiza y nos tomamos un par de helados y por supuesto, sacamos muchas fotos. Luego dimos un paseo por el puerto, fuimos al parque de al lado, y casi acabamos en el aquarium, pero torcimos hacia los barrios. Estar en San Sebastián rememoró todas las veces que yo había ido con mi clase en las excursiones. De San Sebastián conozco muchas cosas y aun así, es como si cada vez que volviera tuviera la necesidad de encontrar algo nuevo. Ya fui al museo de ciencias y a la pista de patinaje una vez. Incluso paseé por el centro. Pero esta vez lo disfruté de otra forma, porque había pasado cierto tiempo desde la última vez y tenía compañía diferente.
Fue genial, y me habría quedado más tiempo, toda la semana incluso. Vimos un espectáculo callejero de breakdance, vimos el mercadillo (con unas piedras muy preciosas)... Es una experiencia que me gustaría repetir.
El martes, por otra parte, estuve en el chalet de una chica que cumplía años. Conocí a nueva gente, me lo pasé pipa en la piscina, hice de DJ, de camareram devoré una pizza de piña riquísima...
También he montado en bici, cosa que no hacía desde mucho tiempo, aunque tuve que inflarle las ruedas antes, XD.
La otra cosa que más me interesa hacer es visitar las cuevas de Zugarramurdi. Siempre oigo que están muy bien, que son muy interesantes, que hay cosas que tienen su encanto, y me gustaría verlo con mis propios ojos. Lo malo es que sólo podríamos ir los dominos, porque mi padre ya está trabajando de nuevo. Además, el tiempo que hace no invita mucho a salir últimamente, pero tampoco se trata de permanecer encerrada en casa.
Oh, y última cosa: me he cortado el pelo. Sí, el look era otra cosa pendiente por innovar. Incluso me atreví a ondularlo muchísimo más y el resultado me dejó encantada ^^. Volveré a llevar ese peinado más a menudo, no tiene precio.
Bueno, esto es todo lo que me puedo permitir por hoy. A decir verdad, he estado muy vaga últimamente como para escribir aquí, pero nunca es tarde para dar noticias.
Hoy aprovecharé e iré al cine y comeré fuera con mi familia, así que ya va siendo hora de cerrar.
Hasta otra. Espero que mi fuerza de voluntad se reanime tras entrada, aunque siempre digo lo mismo, XD.

PD: Al final me perdí las Perseidas. Estaba muy cansada, hacía mucho frío y no pensé que sería tan tarde. Intenté verlas desde el balcón de mi casa pero no sirvió de nada. Otra vez será.

Muchos abrazos de "La Ecritora"

Y tras un viaje de aventuras...llega la rutina.

Aquí estoy de nuevo, tras dos semanas de vacaciones en Peñíscola, el "sueño familiar" de todos los años. Me gustaría poder decir que he aprovechado a hacer cosas nuevas en un sitio al que voy todos los años, y de hecho puedo decirlo porque he cumplido esa parte, pero también me pareció que no aproveché gran cosa, para mi desgracia.
Aun así no puedo quejarme.
El primer día nos subimos al coche con muchas ganas de pasarlo bien. Mis prioridades eran innovar en nuestros planes y coger color. El viaje se nos hizo un poco largo más de la cuenta, pero finalmente llegamos a nuestro destino. Entretanto, yo no dejaba de pensar en cómo se lo estarían pasando los demás. Sabía que muchos amigos y amigas tenían destinos muy interesantes y ya me habría gustado acompañar a más de uno, pero no pudo ser.
Bueno, el primer día comí una paella en un bar que estaba de muerte. Esa es una de las cosas que más me gusta cuando voy allí, la comida. Da igual donde coma, puede encantarme, gustarme sin más o o no terminar de convencerme, pero siempre acabo el plato.
Lo que viene después no es tan interesante: fuimos al apartamento alquilado, deshice las maletas, fui a dar un paseo de relajación (antes los llamaba "paseos de exploración", pero allí no había nada nuevo que contemplar).
Lo malo es que incluso en vacaciones uno no podía deshacerse de la rutina. Todas las mañanas, salvo en un par de ocasiones que hizo mal tiempo, bajábamos a la playa y ahí aprovechaba para dar mis largos paseos matutinos en la orilla (qué paz me daba eso), para jugar con mi hermana a las palas o al voley playa y para darme un buen chapuzón. Oh, el primer día fui con mi hermana a bañarme en el mar por la tarde y el agua estaba buenísima. Los días siguientes se enfrió un poquito, pero seguía estando bien, y si empezaba a tiritar me salía.
Una de las novedades de este año fue que unos amigos de mi madre también se venían y se quedaban lo mismo que nosotros, así que hicimos varios planes juntos, salimos por ahí. La hija de la pareja, que tiene la edad de mi hermana, nos invitó algunos días a su piscina, que tenía unos toboganes inmensos y era más grande que la nuestra. Bueno, se nadaba mejor. Lo malo era que a veces echaba de menos poder estar en sitios así con gente de mi edad. Pero me lo pasé muy bien, aunque uno de los toboganes me dejó marcada en las caderas injustamente, y en otro pegué un bote tan grande que parecía que iba a salir volando, lo cual me habría gustado si después no me hubiera dolido el culo ni me hubiera tragado agua... :3. Vamos, súper divertido, en serio.
También aprovechamos para ir al mercadillo, en el que me compré un par de colgantes y un mural con la ciudad de Londres que he colgado en el centro de la pared de mi cuarto ^^.
Pero sin duda lo que más me gustó fue ese día en el que los amigos de mi madre nos invitaron a ir a una cala que era espléndida. Podías alejarte unos trescientos metros de la orilla y el agua aún te llegaba a la cintura, y encima la puesto de sol se veía increible y la luz iluminaba las casas del pueblo de una forma mágica... Y como estábamos al lado de una feria y detrás del castillo, las vistas eran alucinantes.
A la feria fuimos con mis padres y aunque sólo nos montamos en una atracción, fue genial sentir la brisa del mar golpeándote en la cara.
El castillo fue lo último que visitamos. En vez de ir a las mazmorras y a la armería, donde también están las rapaces (eso ya lo habíamos visitado otros años), dimos vueltas por el casco viejo hasta el anochecer y puede que nos perdiéramos un poco, pero era fácil hallar la salida entre tanto caserón. Y las vistas, como siempre, fascinantes.
No mentiré, algunos días también nos quedamos haciendo el vago en el apartamento, pero bueno, mi hermana y yo siempre hacíamos planes como ver una peli en plan cine o jugar a las palas en nuestro cuarto, escuchar música, escribir...
Lo que más eché de menos fue a las mascotas. Además, en Peñíscola es fácil encontrar murciélagos de noche, ranas, papagayos, gatos callejeros y caballos, lo que me hacía pensar en ellos. Quizá me hubiera quedado un día más ahí, sí, un día habría estado bien. Este viaje se me pasó súper rápido, pero bueno. El siguiente destino: Río de Janeiro, Brasil. ¿Quién me acompaña? ;)

Se despide "La Escritora", que se va a comer. Tengo una peli que ver a las 17:30h.

Resacón, resacón y más resacón.

Hola de nuevo. Es genial poder escribir esto sin sentirme tan cansada como me sentía ayer. Llevo saliendo cuatro días seguidos de fiesta, un nuevo récord. Sí, lo sé, no soy muy fiestera, pero para mí es preferible la comodidad del hogar al jaleo de las calles. Y la razón por la que salí esos días fue para disfrutar con mis amigas de las fiestas de San Fermín antes de que se vayan de viaje. Se marchaban hoy. Buff, el caso es que no sé si querré salir estos días hasta tan tarde con la familia, sobre todo el fin de semana, que suele venir más gente.
No, prefiero quedarme en casa y esperar al lunes para salir y llevar a mi hermanita a las barracas (atracciones).
Lo que más me gusta de la noche son los fuegos artificiales y los bailes de street dance que hacen después. Los bailarines son todos sudamericanos y logran levantar el ánimo con sus chistes y sus bailes, qué envidia.... XD. Si por mí fuera, me iría a casa a las 24:00, pero claro, mis amigas son de las que piensan que hay que aprovechar mientras nuestros padres no nos reclamen. Ais...
Y bueno, supongo que no hay que contar mucho sobre lo que he vivido esta semana. Las atracciones son geniales y me encanta una que resulto muy refrescante cuando salí el jueves, que hacía un calor espantoso (40ºC). Oh, y por supuesto, la noria, mi querida noria. Es raro que a una persona que tiene vértigo le guste montar ahí, ¿verdad? Bueno, pero es que a mí ya me gustaba antes de descubrir que tenía vértigo y aunque ahora me pongo un pelín más nerviosa cuando acelera y te entra ese cosquilleo al moverse las casetas en la cima, impulsadas por el viento, me sigue gustando subir, las vistas son espléndidas ^^. Lo que daría por ver los fuegos artificiales desde ahí, se verían increíbles. Quizá deba probarlo un día, aunque sólo sea para quitarme el gusanillo de encima.
¿Qué más?
Ah, sí. Ayer salí de compras por los puestos que montan. Mi interés a la hora de mirar los mercadillos se resume en complementos y puede que alguna camiseta guay y veraniega. Vi un collar magnífica de un ojo azul en el centro de un sol, muy parecido a uno que tengo de luna, y pensé "Ya tengo a Artemisa, ahora sólo me falta Apolo". Pero no me lo compré, estaba ahorrando. Ahora puede que me arrepienta, pero en fin, siempre puedo volver otro día. Lo que pasa es que ayer no estaba nada animada; después de la semana tan calorcita que llevábamos, va y hace frío, y yo no iba vestida adecuadamente para soportarlo. Eso y el cansancio que sentía por haber salido hasta tarde el día anterior, me irritaron tanto que acabé por rendirme e irme a casa. No estaba de humor para salir ese día. Decepcioné a mi madre, porque era la primera vez que salía con ella y mi hermana en toda la fiesta, pero es que ella ya tuvo su tiempo para descansar y yo no, y lo necesitaba. Una noche de más juerga y explotaría.
Últimamente estoy viviendo los sanfermines con menos ilusión. Para empezar, duermo poco, y aunque yo soy madrugadora por naturaleza, no me sienta bien. Me levanto para ver los encierros a las 8:00, aunque cada vez los ignoro más y me pongo a leer. Es tradición, pero eso no quiere decir que me guste. Cada vez que veo a los pobres toros corriendo, resbalándose y separándose de sus hermanos, pienso que es ridículo hacerles eso para que luego acaben muriendo en el ruedo de las tardes. Nome parece justo, así de sencillo. Explotar a unos animales para matarlos luego, poniendo en riesgo la vida de mucha gente en medio, no va conmigo.
Pero bueno, llevo tanto tiempo viendo esos encierros que se me hace casi imposible dejar de hacerlo. Es como una droga. Supongo que la mejor forma de "desintoxicarse" es marchándose a otro sitio durante las fiestas, pero lamentablemente, mi padre tiene que trabajar mucho estos días y es con el dinero que gana en las fiestas con el que luego podemos viajar. A mí me parece bien para mi padre, porque no hay nada mejor que disfrutar de unos días en la playa, o en cualquier otro sitio tranquilo tras una semana intensa.
Afortunadamente, el próximo año me iré a Brasil a finales de junio por la boda de mi prima y estaré ahí un mes. Será el primer año que no estoy en San Fermín, lo cual será de aprovechar. Espero que al año siguiente por fin pueda cumplir mi sueño e irme a Londres, aunque tenga que volver a perdérmelos.
Oh, y las calles, mejor no comentarlo. En serio, ya os podéis hacer una idea de lo cochinas que están, sobre todo muy entrada la madrugada. Lo siento mucho por los barrenderos y basureros; son los que más trabajan, en mi opinión.
La alegría y vida de los Sanfermines es evidente, pero pasada la mitad de las fiestas, uno ya desea que acaben pronto. Y doy gracias a que no vivo en el centro, en donde la noche se inunda conciertos de pop, rock, jazz, jotas, y lo peor: heavy metal, muy, muy ruidoso. Por no hablar de los borrachos, los drogatas y demás. Aparte, tengo que ir vigilando el bolso cada dos por tres, porque quién sabe cuándo te puede desaparecer algo, aunque de momento no me ha pasado. Ahora ya sé de qué me sirvieron las clases de capoeira y es en momentos así cuando me alegro de conocerla a fondo, por si las moscas. Vale, puede que exagere, pero yo soy desconfiada en estas situaciones, de noche. Las calles de fiesta y llenas de gente no son mi entorno, así que tengo que mantenerme ojo avizor. Gracias al cielo, funciona. Y sé cómo moverme en mi ciudad, evito los garitos, los callejones...y procuro seguir caminos comunes a todo el mundo. Así es como se sobrevive.
No hay nada más que decir, ya estoy satisfecha conmigo misma. Estos días los dedicaré al relax en mi casa, y puede que mañana vaya al cine, pero no sé. Tengo que hablarlo aún.
Volveré a escribir pronto, antes de irme de viaje.

Hasta otra, de parte de "la Escritora".

Alrededor del mundo


Cuando observo la típica imagen de una persona que sostiene el mundo o se apoya en él, como si pudiera estar en todas partes, no puedo evitar sentir algo de envidia. ¡Cuánto me gustaría a mí ser la protagonista de esa imagen!
Viajar es mucho más que visitar lugares y hacer turismo; para mí es como explorar nuevos mundos, de maravillarte con las cosas, de encontrar tu otro yo en esos lugares. Significa libertad, afirmar que nada ni nadie te detendrá jamás en tu destino. Es una lucha de pies que invita al conocimiento. ¿Y qué si no sabes mucho inglés? ¿Y qué si conoces mucho sobre la cultura? No viajas para demostrar tus conocimientos, sino para aprender más y mejor.
Uno de mis sueños para el futuro es poder dar una pequeña vuelta al mundo. Empezaría por los lugares más cercanos a mi país, España. Lo siento por mis padres, pero no creo que pueda esperar a que ellos me brinden esa oportunidad; en mi opinión, ya he esperado demasiado. Hace años que quiero ir a Londres y nunca han hecho ademán de llevarme o al menos darme dinero para ir yo con una amiga (bueno, es que también soy menor de edad para andar sola por otra ciudad, xd). Ahora, estos dos últimos años, la lista de sitios que quiero visitar ha crecido a Australia, Nueva York, Florida, París, Atenas e Italia. Sería fantástico visitar uno de estos sitios!! Me encantaría ir con mi prima de Brasil, que es adulta, a Australia, ya que también es su sueño. Apuesto a que sería una aventura emocionante ^^. Por no hablar de Atenas...la capital de Grecia!! Sede de parte de la cultura clásica (incluida mitología) que a mí me encanta. Y nueva York... ais, lo que daría por ver Times Square, el Empire State, la estatua de la libertad, Central Park... Perderse en esa ciudad sí que sería grandioso, XD. Una amiga mía está ahora en EEUU gracias a una beca del gobierno, y se queda ahí hasta finales de julio. Ella está alojada en New Hampshire, en la casa de una familia numerosa. El programa le otorga ciertas excursiones a parques marinos y ciudades, y Nueva York es una de ellas. ¡Cuánto me gustaría estar con ella ahora! Lo peor es podría haber ido también. Sólo tenía que presentar mi media del curso pasado (que era un 9 ) y si estaba entre los dos mejores de todo mi curso, pues me concedían la beca. El caso es que mi pesimismo y mi miedo me impidieron presentarme, porque sabía que había gente que sacaba mejores notas que yo y era mucho mejor en inglés, y como yo siempre he andado algo justa en esa asignatura, pensé que no me darían la beca por eso. Y aún sigo pensando que no me la habrían dado, lo cual me habría dejado con una desilusión tremenda. Siempre digo que es mejor ser pesimista y llevarse una sorpresa, que ser optimista y llevarse una decepción.
Pero bueno, el próximo verano voy a Brasil un mes, a ío de Janeiro, para la boda de mi prima, así eh aquí mi premio de consolación. De todas formas, sigo queriendo ir a Londres. No, si al final tendré que ir en las Olimpiadas de 2012 (así, por lo menos, si se acaba el mundo, moriré sabiendo que he estado en una de mis ciudades favoritas :P).
Tendré que ahorrar mucho si quiero llevar a cabo mi sueño de viajar por el mundo, pero seguro que la espera valdrá la pena. Hasta entonces, me quedo aparcada en España ;)

Un saludo de "La Escritora".

Cuando no hay cosas que contar....

El mundo se queda en silencio, perdido. Caminas y crees ver a zombies a tu alrededor. Cada cara marca una expresión distinta: tristeza, angustia, nerviosismo, relajación, felicidad...pero nadie dice nada, nadie se acerca a hablar contigo. Quizá no haga falta, te dices, quizá la gente se guíe por las expresiones de los demás, o quizá es que ya se hayan contado todo. El caso es que tú sientes que intentando abrir la boca pierdes del tiempo. Eres capaz de coger un espejo y analizar tus labios, unos músculos finos, gruesos, sensibles...cada cual tiene su descripción. Y llegas a un punto en el que no ves nada útil en ellos y te preguntas para qué son.
Has visto a mucha gente usarlos para hablar de cotilleos, para reclamar justicia, para llorar las penas o consolarlas... pero ¿qué hay ahora? Nada. Sólo unos músculos vacíos que no utilizas más que para llenar el cuerpo de necesidades, como la comida y la bebida. Las palabras han decidido permanecer dormidas en las cuerdas vocales, porque en verdad no son necesarias ahora. Y quizá nunca lo hayan sido.
¿Acaso hablan los animales? Se comunican, sí, por gestos y por sonidos. Pero ellos no necesitan las palabras para hablar. ¿Por qué tú sí? Ah, ya, porque eres una persona, y se supone que toda persona habla, ¿no? ¿Pero acaso no eres tú también un animal? Puede que algo distinto, más racional, pero hazme caso y mírate. Estás ahí, plantada en medio de la nada sin tener nada que decir. No abres la boca para hablar, sino para comer. En realidad, nadie habla. Y si te fijas bien, verás que incluso a veces cuando la gente habla, nadie la escucha. Así que, ¿de qué sirve decir cosas cuando nadie las va a leer, oír, prestar atención? Es preferible pensar en la vida, en disfrutar de cada segundo del silencio, un tiempo precioso para conocerte a ti mismo y conocer a los demás. Porque a veces olvidamos que para conocerse no sólo es necesario un "Hola, soy Marta". ¿Qué me dice un simple nombre de ti? Nada, en realidad. de acuerdo, te llamas Marta; yo conozco a muchas Martas. Pero lo que quiero es conocerte a ti.
Ves a una pareja sentada en la hierba que no habla. No tienen nada que decirse, al parecer, pero se mantienen juntos, abrazados, contemplando el horizonte. Eso es decir bastante. Pero a veces no es suficiente, ¿verdad? La gente tiene que abrir la boca para soltar lo que sea, cualquier chorrada como "Mira qué arbol tan grande" o "¿Has visto a ese tío tan delgado?". Esas frases resultan vacías y carecen de sentido. ¿Qué me importan a mí los demás?
Asi pues, cuando no tengo nada que decir, simplemente me callo y espero al momento en que deba decir algo, como ahora. Esa es la razón de que haya abandonado este blog durante tanto tiempo. Porque no tenía cosas que contar, al menos que valiesen la pena. Pero ahora mis cuerdas vocales se han activado, y el teclado transmite todos mis pensamientos a la pantalla.
No escribo esto porque me haya venido de repente la inspiración o porque tenga tiempo de sobra. Ya he tenido tiempo otras veces. No. Si escribo es porque tengo algo que contar, por mucho que esa frase suene repetitiva ;)

Un saludo de "La Escritora"

Personality Quiz: Percy Jackson-Whos your god parent?

Sobre el blog:

Bueno, muchos que estás visitando el blog ya me conocéis.

Sueños de luz es un espacio abierto, y vosotros podéis perfectamente compartir vuestra opinión por medio de los comentarios. Quizá esto os sirva para conocerme mejor, ya que sé que muchos me veís aún como una incógnita que deseáis descifrar.

Es un blog exclusivo, en donde compartiré lo mejor de mis experiencias y, ¿quién sabe? A lo mejor alguna curiosidad.¿Que por qué ese nombre? Fácil: porque los sueños reflejan una luz que aunque no se ve a simple vista, es muy poderosa: la esperanza.


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Veamos, me considero una chica maja, introvertida, y me expreso mejor por acciones que por palabras, o lo que es parecido, por escrito que por oral. Adoro la fantasía y una de mis grandes pasiones es escribir novelas de este género. Tal vez algún día publique alguna. Estad atentos por si acaso. ;) Oh, y como defectos...bueno, cabezota, desconfiada y a veces un poco egoísta esta´n entre ellos. No digo más.

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